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Así lo explicaron especialistas, después de que un nene de 6 años muriera baleado por uno de sus hermanos que también hirió a una bebé. "Las consecuencias son tan graves que es imposible pensar que se va a poder reconstruir esto de manera sencilla

Tras la tragedia que sacudió a Mendoza, es “imposible que vuelva a la normalidad” su familia

Por Ignacio Zavala Tellozavala.ignacio@diariouno.net.ar

La asistencia psicológica y psiquiátrica que reciban los miembros de la familia que , será fundamental para que puedan continuar con sus vidas, aunque especialistas admiten que será “prácticamente imposible que vuelvan a la normalidad” y recomiendan evitar la tenencia de armas de fuego. Tras conocerse la conmocionante noticia, se activó un protocolo de crisis para contener a la familia de los pequeños.

Cuando minutos después de las 12 del miércoles un vecino escuchó un disparo y avisó a la policía, una ambulancia y los efectivos fueron los primeros en llegar a la escena. Pero simultáneamente personal de Asistencia a la Víctimas, organismo que depende del Ministerio de Seguridad, se disponía a arribar al lugar del hecho para contener a la familia. Cuando los psicólogos y auxiliares llegaron a la casa 6, en la manzana N de la populosa barriada, encontraron en la puerta de la humilde vivienda a la madre de los pequeños que lloraba a gritos.

“Según lo que nos transmitió la mamá a duras penas, cuando iba llegando a la casa escuchó gritos y llantos, y cuando entró se encontró con ese cuadro”, relató a Diario UNO la directora de Participación Comunitaria del Ministerio de Seguridad, Marcela Gómez.

“En este caso, aunque la mayoría de los casos son similares, hacemos la intervención en crisis en el primer momento. Siempre avisados por el 911, va un operador de Asistencia a las Victimas del Delito con una psicóloga. Estamos con los familiares, los asistimos, los contenemos”, detalló la funcionaria.

“En este hecho intervino el OAL (Órgano Administrativo Local) porque son menores, pero también participa el Municipio o Emergencia Social. Varios actores del Estado actúan en estos casos”, puntualizó Gómez.

El abordaje“Llegamos, ubicamos a la familia y tratamos de acercarnos, según la situación en que esté la persona. En este caso esperamos hasta que la mamá se tranquilizara. Nos escuchó, muchos datos no nos dio, pero esperamos el momento adecuado para poder hablar”, detalló Marcela Gómez.

Pero si bien la contención es importante, el tratamiento posterior será clave para que esta familia lasherina pueda sobreponer tanto dolor. “Después se hace un seguimiento psicólogo con la familia. En los casos en que las víctimas son mayores de edad, hacemos un seguimiento hasta que el profesional que toma el caso decide si lo deriva a un centro de salud, a su obra social o a hospitales públicos”, graficó.

Aunque desde los organismos estatales confían en que el procedimiento habitual bastará para asistir a la familia, para la psicopedagoga Nancy Caballero el panorama no es muy alentador. “Esto amerita una terapia familiar muy profunda y va a ser muy complicado porque esto es irreversible. Si tengo que medir las posibilidades de defensa que un arma me da con las consecuencias posibles, no hay ni siquiera parámetro para hacerlo”, explicó la profesional.

Y concluyó: “Es necesaria una asistencia absolutamente sistémica de varios profesionales, interviniendo con cada uno de los miembros e interactuar con la escuela porque quedan afectados todos los miembros de la familia y de la comunidad donde interactúan”.

Opina Nancy CaballeroPsicopedagoga, psicóloga

“Un arma en la casa es un peligro permanente”"Un arma en la casa es un peligro permanente y solo debería estar si está completamente fuera del alcance de un niño o un adolescente. Cada persona que tiene un arma en la casa está corriendo exactamente el mismo riesgo.

Un niño no puede entender la peligrosidad que implica un arma, no porque no sea capaz, si no porque la sensación de los chicos es ‘a mí no me va a pasar’. El menor lo sabe, pero cree que a él no le va a pasar nada y adopta conductas riesgosas. Seguramente este chico no la tocó con la intención de herir a nadie, sino porque creyó que iba a saber cómo manejarla.

También es cierto que hace algunos años, cuando un papá decía ‘no’, al chico ni se le ocurría cuestionar por qué no. Es una cuestión cultural que ha cambiado.

Las consecuencias son tan graves que es imposible pensar que se va a poder reconstruir esto de manera sencilla. No sé si se va a poder reconstruir. Y si se logra, va a ser a través de un profundo dolor. Esto amerita una terapia familiar muy profunda y va a ser muy complicado porque esto es irreversible".

►26 de mayo de 2013. Un nene de 11 años perdió un ojo luego de que un amigo le disparara en la cara por accidente cuando ambos manipulaban un rifle de aire comprimido en Alvear.►14 de enero de 2009. Una niña le disparó en el rostro a otra mientras jugaban en una vivienda en Luján con un rifle de aire comprimido. Fue hospitalizada sin mayores lesiones.

►21 de febrero de 2004. Un sobrino de 7 años del ex vicepresidente Julio Cobos murió al recibir un disparo en el pecho en Villavicencio cuando otro menor manipulaba una carabina.

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