Miriam Videla (39) fue golpeada en su cabeza a sangre fría mientras dormía en Guaymallén. El principal sospechoso es su esposo Fabián Pérez (45) quien desapareció. Tenía denuncias por violencia, pero la mujer habría dejado que durmiera en su casa.

Tenía una prohibición de acercamiento el hombre acusado de matar a golpes a su esposa

Por UNO

Por Soledad [email protected]

El hombre acusado de haber asesinado a su esposa, a quien golpeó brutalmente en la cabeza con una barreta mientras dormía, tenía una prohibición de acercamiento a la mujer por otros hechos de violencia. Hicieron allanamientos, pero aun no lo encontraron.

Fabián Pérez (45) desapareció en la mañana del viernes de su casa en el barrio Argumedo, de Kilómetro 11, Guaymallén, sospechado de golpear y dejar en muy mal estado a su esposa Miriam Videla, de 39 años. Su hija de 19 años fue quien la encontró.

Luego de pasar internada un día en el Hospital Central en terapia intensiva y en gravísimo estado, la mujer murió el sábado.

Durante la noche del domingo, los investigadores hicieron un allanamiento en la casa de la madre de Pérez, en Rodeo de la Cruz, donde tenían la esperanza de encontrar al hombre, pero el resultado fue negativo.

Debido a que Pérez es chileno, el fiscal Juan Tichelli pidió una orden de captura internacional por la posibilidad que haya cruzado al vecino país. Mientras continúa la investigación para encontrarlo en la provincia.

Denuncias por violenciaMiriam Videla habría denunciado este año a Fabián Pérez debido a reiterados maltratos en su casa de Guaymallén. Estaban juntos hacía 20 años.

Como consecuencia la Justicia ordenó una prohibición de acercamiento para el hombre a la casa donde vivía Miriam junto a sus dos hijas de 16 y 19 años.

Pero al parecer, la mujer habría perdonado al hombre y lo dejó regresar a la casa, aunque dormían en habitaciones separadas.

El HechoEn la noche del jueves pasado la pareja habría tenido una fuerte discusión, cuyos gritos fueron escuchados hasta por sus vecinos.

Según se pudo reconstruir, el viernes a la mañana Pérez llevó a su hija menor al colegio. Cuando regresó a su casa su esposa y su otra hija dormían. Habría buscado una barreta con la que habría ido a la habitación de Miriam y la golpeó brutalmente en la cabeza.

Cuando la hija advirtió ruidos extraños fue a la habitación de su madre y la encontró en un gran charco de sangre. Su padre ya no estaba en la casa.

Luego de llamar a su novio, llamó a la Policía y una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado la trasladó al Hospital Central, donde estuvo internada un día hasta que murió por las severas heridas.