En la provincia de Misiones están juzgando a Mariela Ramírez, una mujer de 48 años que es empleada municipal y es acusada de homicidio, por dejar morir deshidratada y desnutrida a su pequeña hija con discapacidad, en un caso que conmovió a toda la ciudad de Posadas.
"Tengo derecho a descansar", mujer es juzgada por homicidio al dejar morir de hambre y sed a su pequeña hija
Mariela Ramírez está acusada de homicidio al dejar morir deshidratada y desnutrida a su hija con discapacidad. Está siendo juzgada en Misiones

Mariela Ramírez, la mujer de Misiones que es acusada de homicidio por la muerte en 2013 de su hija con discapacidad.
El hecho ocurrió el 23 de julio de 2013 y recién esta semana, el tribunal penal 1 de la capital de Misiones está llevando adelante el juicio, donde se ha pedido ampliar la calificación de “abandono de persona agravado por el vínculo y el resultante de muerte” a “homicidio agravado por omisión”, que podría arrojar una pena de prisión perpetua y no entre 5 y 15 años de cárcel.
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En un primer momento, Mariela Ramírez fue imputada por el juez de instrucción 6 Ricardo Walter Balor. Y en el juicio que comenzó este lunes pasado, la imputada brindó su testimonio y respondió la indagatoria.
“Cuando decido afrontar la noticia, estaba sola, mis padres eran de mentalidad cerrada y se oponían a que tenga el embarazo. Yo lo continué igual. La marginaban por no tener matrimonio y mis padres sentían vergüenza, no querían que salga de mi casa, me pedían que me fajara y me cuestionaban porque iba a ser madre soltera”, comentó la acusada de homicidio, en declaraciones difundidas por el sitio primeraedición.
“Cuando la nena cumplió 2 años, notamos que no hablaba y un familiar médico nos señaló síntomas de autismo. Nos enojamos porque no sabíamos que podría tener eso. Fuimos a un médico especialista y los estudios detectan descargas que la afectaban neurológicamente. El doctor Gabriel Galeano le recomienda medicación para Síndrome de Rett con rasgos de autismo”, agregó.
Su relato siguió: “Cuando tuve otra pareja, tengo a Micaela, me independizo y me voy a una vivienda de alquiler, pero visito a Belén. Trabajaba para comprarle los pañales costosos, la leche también y los medicamentos. Nunca dejé de cumplir con los cuidados, lo que me requerían mis padres respondía, siempre estuve presente, me busqué un segundo trabajo, y nos dan una casa en el barrio Terrazas y nos casamos”.
Futuro incierto de la mujer acusada de homicidio
Siguiendo con su relato, Mariela Ramírez aportó: “Los problemas económicos siguieron y vendimos el auto para poder mudarnos nuevamente con mi pareja, esta vez a la casa de la calle Soria (donde falleció la menor). Mi marido se volvió agresivo y di por terminada la relación. Ahí comenzó mi caos de deudas y cuidado de Belén”.
“Después mi madre me pide que me haga cargo de Belén porque tenía que viajar a Corrientes. Intenté pedir días libres en el trabajo para cuidarla, pero me los negaron. Se lo explico a mi madre y mi hermana me dijo: ‘¡Basta, Mariela, tenés que cuidarla vos!’. Le digo a mi expareja que me ayude, pero me dijo que ya no era su responsabilidad”, detalló con precisión sobre los hechos.
“Surgieron los problemas con Belén porque no comía y extrañaba la casa, la abuela y a la tía. Consideraba como suya esa, la de la abuela. No quería comer y solo tomaba la leche y jugo en la mamadera. Además, tenía la piel de porcelana y cualquier herida ya le sangraba. Tenía alergia al pañal y se rascaba las heridas”, expresó.
“A Belén la dejaba siempre con aire acondicionado, no le mezquinaba nunca eso. Durante esos diez días del viaje de mi madre le pedí por favor que regresaran de Corrientes con mi hermana. Ensure como alimento. Nunca abandoné a mi hija, en ningún momento, siempre luché porque estemos bien las tres”.
Sobre el día y el hallazgo de su hija sin vida, declaró: “Cuando llego a mi casa con la oficial Duarte (compañera de trabajo que la habría acercado en automóvil) y voy al dormitorio de Belén le veo el ojo para un lado, y noto que no respiraba e intento hacerle RCP. Me di cuenta que estaba fallecida y se me vino el mundo abajo”.
Por último, la acusada aportó: “Belén no dormía a la noche, estaba postrada y tenía que estar con música fuerte y expresarse a su modo. El que escuchaba creía que estaba llorando, pero estaba festejando o quejándose. Soy un ser humano que también tenía que descansar”, enfatizó al finalizar su relato.
Homicidio en Misiones: “La dejaban encerrada y sin comida”
Esther Leiva, empleada y más conocida como “Gordi”, declaró: “Me acuerdo de todo como si fuese ayer”.
El crudo testimonio de la empleada es sumamente importante para el juicio por homicidio, ya que se trata de la única persona externa al grupo familiar que conoció en forma directa las condiciones en las que Belén se encontraba.
“Ella estaba totalmente abandonada. Yo fui contratada para limpiar la casa, pero cuando entré me encontré con la nena. La encuentre con excremento por todos lados. Yo le bañaba y le daba de comer, le pedía comida a mi otra patrona o le llevaba lo que podía, bifes, huevos, fideos. Le brillaban los ojitos cuando le daba comida”, graficó.
Sobre las condiciones en las que Belén residía, contestó que “dormía en una cama que tenía dos almohadones como colchón. A la puerta de su pieza le sacaban el picaporte para que no se pueda abrir. La dejaban encerrada y sin comida”.
En pocas palabras
- Juicio en Misiones: Mariela Ramírez es juzgada por la muerte de su hija con discapacidad, acusada de homicidio agravado por omisión.
- Contexto del caso: La niña falleció por deshidratación y desnutrición en 2013; el juicio busca una pena mayor a la inicial de abandono de persona.
- Declaraciones de la acusada: Ramírez relató dificultades personales y económicas, y negó haber abandonado a su hija, atribuyendo la muerte a un cuadro de salud complejo.