Por Leonardo [email protected]
Después de atravesar este tremendo trance, la mujer de 31 años sufrió otro peregrinaje cuando fue a hacer la denuncia. Tres áreas del Estado no la atendieron o se demoraron en hacerlo.
Su padre la golpeó, cuando recobró la consciencia vio cómo abusaba de su hija de 5 años y luego abusó de ella
Tiene 31 años. Denunció que su padre abusó de ella y de su hija. En la oficina fiscal pidieron una ambulancia y no se la enviaron. En el Cuerpo Médico Forense no quisieron atenderla de inmediato y postergaron el examen para día siguiente. Víctimas de Delitos Sexuales tampoco la quiso asistir cuando fueron informados.
Esta mujer vivió una odisea familiar y por parte del Estado. Fue golpeada por su padre hasta desmayarse. Luego, lo encontró abusando de su hija de 5 años y cuando la niña salió corriendo, arremetió contra ella, a quien accedió carnalmente. Cuando fue a hacer la denuncia, sufrió otro peregrinaje. Tres áreas del Estado no la atendieron o se demoraron en hacerlo.
La víctima vive en el barrio 25 de Mayo de Rodeo del Medio, Maipú. En la parte de adelante de sucasa habita su padre y hermano. En la parte de atrás lote, en una pequeña construcción tiene su hogar ella con su hija de 5 años.
En ese cuarto estaban durmiendo ambas el pasado martes en horas de la tarde. La mujer se despertó porque escuchó que abrían la puerta violentamente. Abrió los ojos y vio a su padre y hermano. Éste se acercó a la cama, alzó a su hija y se la llevó. A los gritos preguntó qué estaban haciendo; su padre se acercó y le pegó con un palo en la cabeza, ocasionándole un desmayo.
Cuando se despertó, fue a la vivienda de su padre y lo encontró en la cama con su hija. La nena estaba dormida pero tenía el pantalón bajo mientras el abuelo la manoseaba. Le gritó, la niña se despertó y salió corriendo.
El hombre saltó de la cama muy enojado, tomó a su hija y la empujó sobre la cama, donde la golpeó fuerte en la espalda y la violó. Luego contó en sede judicial que los abusos comenzaron cuando tenía 18 años pero que era la primera vez que la accedía.
Cuando pudo zafarse escapó de la vivienda y pidió auxilio a una vecina, quien la acompañó hasta un centro de salud, cerca de las 21. Allí contó lo que había sucedido y la profesional que la atendió llamó a la Policía.
La mujer fue llevada a la Oficina Fiscal N°16, de Rodeo del Medio, donde fue derivada al Hospital Lagomaggiore para que le aplicaran el kit para prevenir enfermedades y embarazos.
Sin embargo, desde el Cuerpo Médico Forense le dijeron al personal de la sede judicial que ya era de noche y como consideraban que no era una urgencia, que volviese la mujer por la mañana. Esto quedó asentado en el expediente N° 27216/14.
Había indignación entre los auxiliares de la oficina fiscal por la actitud de los profesionales forenses pero no todo terminaría ahí. Cuando se comunicaron con el personal del área de víctimas de delitos sexuales, la respuesta fue que si la mujer consideraba necesario ellos la asistían de lo contrario no irían. Finalmente fueron al otro día, en horas de la mañana.
La mujer se pasó toda la madrugada en la oficina fiscal. Allí sufrió un episodio crítico de salud porque es epiléptica, quizá provocado por el shock de la violación y golpes que padeció. Tuvo un ataque en el que sus esfínteres se descontrolaron y terminó orinándose y defecando en la sala de espera.
Pidieron una ambulancia y desde el SEC respondieron, según fuentes judiciales, que un ataque epiléptico no era una urgencia. Entonces, la mujer quedó en oficina toda mojada y sucia. Los auxiliares de la oficina apenas si le pudieron conseguir algo de ropa entre los vecinos.
Llegó la mañana. A las 8 del miércoles la víctima aún estaba en la sede judicial. Fue el fiscal Hernán Ríos quien le pidió a la gente de Víctima de Delitos que llevaran hasta el Forense a la mujer. Ordenó que fueran acompañados por una policía debido a que no querían trasladar a la víctima hacia el Forense y el hospital por temor a que sucediera algún accidente vial y quedar como responsables.
Finalmente la llevaron al Forense y luego al Central, donde quedó internada. Al examinarla advirtieron que tenía una costilla fisurada producto de los golpes propinados por su padre. En tanto, su hija quedó internada en el Notti.
El magistrado ordenó la detención del progenitor, quien está alojado en la sede judicial.

