Por Leonardo [email protected]
Es la pista más firme que siguen los investigadores y que completa la organización que componían un penitenciario y un psiquiatra. Los investigadores esperan la declaración de otro recluso para incriminarlo.
Sospechan que un abogado integraba la red que otorgaba a través de coimas el arresto domiciliario a presos
Que un médico forense y un penitenciario, además de un civil, estén implicados en un caso de coimas para favorecer a presos de Boulogne Sur Mer es un escándalo. Así lo tomó el Poder Judicial (tiene en su órbita al Cuerpo Médico Forense) y con más tranqulidad el Gobierno de Mendoza, responsable de la cárcel. Encima se agregó que que también se sospecha de un abogado penalista.
Pero hay cierta serenidad porque todos saben que no van a descubrir más casos, sólo podrán avanzar judicialmente por el que cayeron, el que denunció el padre de un convicto. Por otro lado, no descartan que hayan otros implicados y en ese sentido le apuntan a un abogado penalista.
El psiquiatra forense Luis Chacón y el guardiacárcel Pablo Spagnolo Di Carlo están imputados por el extorsión en grado de tentativa por solicitarle presuntamente una coima al padre de un recluso para facilitarle la prisión domiciliaria. Hay otro acusado, un civil que actuaba como nexo. Los dos funcionarios imputados ya fueron liberados porque el delito es excarcelable.
El fiscal especial Santiago Garay tiene a su cargo la investigación que difícilmente pueda revelar otros casos de beneficios a presos a través del pago de coimas a los tres sospechosos.
Esa imposibilidad de avanzar no tiene que ver con la sagacidad del magistrado, sino que está vinculada a la dinámica del delito investigado.
Pasándolo en limpio: ningún preso que pagó una coima para obtener la prisión domiciliara va a denunciar la extorsión porque de inmediatio perdería el beneficio. Lo único que puede esperar Garay es que algún convicto pida declarar y al hacerlo cuente que le ofrecieron ese beneficio a cambio de dinero, pero luego tendrá que probarse esa situación.
Sospechan de otro profesionalFuentes ligadas a la pesquisas le confirmaron a Diario UNO que tienen en la mira a un abogado penalista. El letrado “ha estado revoloteando por la fiscalía y por el Cuerpo Médico Forense, haciendo preguntas y muy preocupado. No sabemos qué papel juega en la organización, pero creemos que está vinculado con el psiquiatra y el penitenciario”, soltó una fuente policial que trabaja para Delitos Complejos.
El abogado es bastante conocido entre sus pares pero no tiene relevancia social ni mediática. Los investigadores suponen que podría ser el vehículo entre los presos y el psiquiatra. Es decir, que defendió a algunos reclusos y era el encargado de establecer las condiciones con el médico y el penitenciario.
“De todas formas, nunca podremos probar su participación aunque estemos convencidos que era parte del engranaje de las coimas a cambio de beneficios, porque además puede ampararse en el secreto profesional sobre lo que habló con su cliente”, finalizó el investigador.




