Ayer, minutos después de la medianoche, un hombre fue asaltado y amordazado por tres hombres en su vivienda de calle Bernardino Izuel al 80, en Barrio Docente. Es el segundo caso de similares características que se produce en apenas un día, lo que resulta inusual para San Rafael.
Todo comenzó cuando la víctima, de 39 años y profesión abogado, llegó hoy a las 0.38 a su domicilio en su camioneta, pero cuando se aprestaba a ingresar el vehículo a la cochera, fue abordado por un sujeto con un arma de fuego.
De acuerdo a la información policial, el ladrón obligó al hombre a ingresar a su casa, en cuyo interior ya lo esperaban otros dos asaltantes. El abogado fue amordazado y bajo amenazas le quitaron la llave de una caja fuerte, de donde los ladrones se alzaron con $2.000 en efectivo y 1.000 dólares, además de una netbook.
Se investiga si los ladrones conocían a la víctima o si habían realizado inteligencia previa, ya que querían saber sobre un supuesto dinero que habría cobrado.
A continuación el trío de delincuentes se retiraron de la casa y dejaron a la víctima amordazada, quien luego se desató y dio aviso a la policía, cuya denuncia quedó en la Comisaría 32 bajo la carátula de “averiguación robo agravado”.
Este asalto con víctima amordazada en su casa es el segundo caso en 23 horas, ya que el sábado a las 1.45 se produjo un hecho similar en una vivienda del barrio cerrado de calle Los Filtros al 3.300, en Las Paredes, que tiene seguridad privada, donde una familia fue asaltada en su hogar por cuatro hombres armados con escopetas, vestidos con ropa tipo militar y pasamontañas.
Los malvivientes habrían permanecido largo rato en el interior de la vivienda y hasta incluso ensayaron amenazas como la de rodear una escopeta con una toalla para darles a entender a las víctimas que dispararían sin ser oídos.
Los asaltantes en esta ocasión se llevaron $2.800, celulares de alta gama y algunos objetos personales tipo joyas, como aros y otros accesorios personales.
Pero además del tiempo transcurrido entre ambos casos, también preocupa la continuación de casos de “entraderas” en los últimos meses, una modalidad que hasta hace poco tiempo no se registraba en San Rafael.



