Por Julio Luzuriaga
La víctima tenía 11 años cuando fue encontrada muerta cerca de la orilla del Río Tunuyán. Por el hecho estuvieron presos dos tíos, un vecino y un primo. Los primeros fueron liberados tras los resultados de ADN negativos.
Según pericias, un solo hombre violó y mató a Verónica Escudero
Según el informe de un perito en criminalística, un solo hombre redujo, violó y asesinó a Verónica Escudero, la niña de 11 años cuyo cuerpo fue hallado flotando en las aguas del río Tunuyán en mayo pasado. Todas las pruebas apuntan como responsable a un joven de 17 años, primo de la víctima, quien está preso. La defensa de otros cuatro sospechosos pidió su sobreseimiento.
Según confirmaron fuentes judiciales, una pericia de datos incorporada en la investigación del caso que el pasado 11 de mayo sacudió a la opinión pública asegura que fue un solo hombre el que redujo, golpeó, violó y luego arrojó inconsciente a Verónica en un brazo del río Tunuyán, donde murió ahogada.
Esa pericia echaría por tierra la hipótesis que ubica a más de un individuo en la escena del crimen. No obstante, el conjuez a cargo de la instrucción del caso, Oscar Balmes, no descarta ninguna hipótesis.
En noviembre, la Justicia ordenó la extracción de sangre en nueve familiares paternos de la niña para cotejarla con una muestra de semen extraída del cuerpo de la menor. Ese análisis dio positivo y señaló a un joven de 17 años, primo de Verónica, quien quedó detenido en el ex COSE.
Esa prueba científica ubica a este sujeto en la escena del crimen y lo apunta como el autor material de la violación. A esto se suma el informe del perito en criminalística que habla de un solo autor de la vejación y la muerte de la menor.
Sin embargo, Balmes no descarta los dichos de un testigo de identidad reservada que dijo saber quién es el cómplice que acompañó al ya detenido primo de la menor y agregó que se trataría de otro familiar paterno.
Piden el sobreseimiento Por el crimen, cuatro hombres (dos tíos y un primo de Verónica, junto a otro joven) estuvieron detenidos en el penal Almafuerte, acusados de ser los autores materiales de la violación seguida de muerte. Balmes les imputó “homicidio criminis causa en concurso real con abuso sexual agravado reiterado”.Luego de permanecer 54 días tras las rejas, los resultados de ADN practicados los desvincularon de la vejación. Esas irrefutables pruebas llevaron al conjuez a liberarlos por falta de mérito, pero siguen ligados a la causa.
El abogado de los acusados, Lucio Chaves, le pidió al conjuez instructor que sobresea de sus defendidos.




