Estaba internado desde hacía 10 días por haber ingerido un vidrio. El chico estaba preso en el penal de menores por un robo agravado. Es la segunda vez que se va.

Se fugó del ex COSE, lo atraparon y ahora escapó del hospital

Por UNO

Caminando o corriendo, un interno del ex COSE de 17 años, experto en fugas, que estaba internado en el Hospital Central, salió de su sala en el tercer piso, debió bajar hasta la Guardia y salir de allí para poder conseguir su libertad. Afuera de esa sala debieron estar dos policías, asignados a su custodia, pero nadie sabe qué fue lo que provocó tamaña “distracción” de los efectivos que no detectaron la maniobra del muchacho. Esta es la segunda fuga del muchacho, ya que integró el grupo de cinco internos que escapó recientemente del predio de Godoy Cruz y fue recapturado, pero desde entonces pasó sólo tres semanas detenido antes de escaparse del hospital.

El menor, acusado entre otros delitos de robo agravado,integró el grupo de cinco internos que el 5 de diciembre pasado abrieron un agujero en el techo de la zona de admisión, en donde estaban alojados en el ex COSE, y por allí escaparon. Una semana después cayó preso en un domicilio de Rodeo de la Cruz, en Guaymallén.

Desde ese momento, el muchacho regresó al predio de calle Montes de Oca de Godoy Cruz. Hasta hace 8 días, cuando urdió otra maniobra para escapar. Su técnica es por demás conocida en el mundo penitenciario y mucho más por aquellos que ya tienen cierta experiencia en fugas. Apenas llegó al ex COSE fue alojado en el pabellón C, considerado el de mayor seguridad, y por algunas desavenencias que mostró con otros internos se decidió trasladarlo al pabellón B. Ese día, rompió algo frágil y tragó unos pedazos de vidrio, a sabiendas de que ese sería su pasaje a un hospital público, de donde quizá sería más fácil escapar.

Sus cálculos no eran errados, llevaba 15 días detenido cuando se lo trasladó al Hospital Central. El muchacho pasó ocho días internado hasta la madrugada del domingo, cuando cerca de las 5, quizás aprovechando un inexplicable descuido de los dos agentes que lo custodiaban, se vistió y recorrió impune los tres pisos que lo separaban de la calle.

“Por orden del juez penal de Menores se lo internó y estaba alojado en la sala 324 del tercer piso. La verdad es que a nosotros no nos ha llegado detalles de cómo fue la fuga, debe haber sido durante un momento de distracción de los agentes que lo custodiaban. Eso es lo que deberán responder a la investigación de la fuga”, señaló escuetamente Rubén Contreras, director del Sistema de Responsabilidad Penal de Menores, en donde estaba detenido el muchacho.

Ayer trascendió que eran dos auxiliares de policías pertenecientes a Infantería quienes custodiaban al huidizo interno en el momento en que escapó. Ahora, además de la investigación abierta en la Justicia la causa pasó también a la Inspección General de Seguridad, que deberá investigar si hubo distracción o negligencia de parte de los policías.