A última hora de la tarde del domingo lo regresó al domicilio de la madre, tal como estaba previsto.La mujer detectó algunas actitudes extrañas en su hijo. Le preguntó qué le ocurría y el niño, según los dichos de la denunciante, le dijo que su padre lo había tocado. Entonces lo desnudó, lo revisó y le pareció detectar signos de abuso, tras lo cual decidió concurrir al hospital Saporiti.Los médicos, siempre según la denuncia, habrían certificado que el menor tenía lesiones compatibles con una agresión sexual. De allí, la mujer se dirigió a la Unidad Fiscal, ubicada en la Comisaría 13ª de la ciudad de Rivadavia, y denunció el caso.Siguiendo con el protocolo, desde la Justicia se ordenaron pericias médicas y psiquiátricas, y se le ordenó a la Unidad Investigativa efectuar algunas diligencias.Estas estaban orientadas especialmente a establecer el lugar en donde vive el padre del niño y con quienes convive. También se le libró oficio a la Justicia de Familia, para saber la historia familiar y la relación entre la pareja.En esencia, teniendo en cuenta que el niño no corre riesgo ya que no convive con su supuesto agresor, se resolvió reunir la mayor cantidad de pruebas necesaria antes de ordenar alguna detención.Principalmente se intenta descartar que la denuncia responda a conflictos entre los dos adultos y también a que el agresor sea otra persona. Para ello, entre otros elementos, se espera el resultado de los estudios psicológicos del niño y la evaluación de una entrevista realizada al menor en Cámara Gesell para contrastar su relato, sin presiones ni influencias, con lo dicho por su madre.