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Estará en el banco de los acusados con una acusación realmente muy grave: homicidio calificado agravado por el vínculo. La condena: prisión perpetua. El recuerdo de un caso que conmocionó.

Se acorta la brecha para que Amitrano, acusado de matar a su hijita a golpes en 1999, sea juzgado

Por UNO

Por Catherina Gibilarocgibilaro@diariouno.net.ar

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Cada vez se acorta más la brecha para que Alejandro Amitrano, acusado de dar muerte a su hijita Belén en 1999, se vaya a sentar en el banco de los acusados con una acusación realmente muy grave: homicidio calificado agravado por el vínculo. La condena: prisión perpetua.

La causa avanza a pasos agigantados. El juez de Garantías David Mangiafico decidió mantener esta imputación impulsada por la Fiscal de Delitos Complejos, Claudia Ríos Ortiz, básicamente porque está probado a través de informes forenses y de los médicos que atendieron a la chiquita -en el Notti- que la pequeña fue víctima de golpes que finalmente le ocasionaron la muerte.

Mangiafico desechó las pretensiones de la defensa de que Amitrano fuera juzgado por abandono de persona seguido de muerte cuya pena va de los 6 años y ocho meses a 20 años de prisión.

Cabe recordar que el acusado estuvo 13 años prófugo y fue finalmente encontrado en Entre Ríos el 7 de enero de este año, donde vivía con una identidad falsa.

Ahora el expediente pasó a la Cámara de Apelaciones cuyos magistrados deberán decidir si convalidan la severa acusación y de este modo posiblemente el año entrante el caso ya estaría en condiciones de ventilarse en un juicio oral y público.

La historia de Belén que hoy tendría 14 años, no es nueva. Mucha agua corrió bajo el puente desde su desgraciada muerte y también su madre, Cecilia Couseau, fue llevada a juicio por este hecho y luego absuelta por el beneficio de la duda. Sobre ella pesaba la acusación de abandono de persona seguido de muerte.

El tribunal de la Quinta Cámara del Crimen que le permitió regresar a su casa luego de haber estado un año y medio en prisión, mientras su marido estaba prófugo –escapó cuando la nena se debatía entre la vida y la muerte en el Notti– estuvo conformado por Gonzalo Guiñazú, Laura Gil de Chales y Roberto Yanzón. El fiscal de Cámara Ricardo Bianchi había solicitado para Couseau la pena de 11 años de cárcel.

ConmociónEl caso de la pequeña cuando salió a la luz provocó consternación en toda la sociedad. No era la primera vez que la nena entraba a un hospital con lesiones. La primera fue en el hospital Italiano donde los médicos detectaron hematomas que no eran compatibles con una caída accidental. Dijeron que debía ser tratada de inmediato, porque su vida corría peligro. Esto motivó que el caso fuera al Cuarto Juzgado de Familia, a cargo de María Ruggeri. Días después, esta jueza decidió que la beba debía estar con sus padres. La autopsia, por su parte, señaló que Rosario Belén murió por una falla multiorgánica provocada por “una perforación de víscera” causada por un golpe.

También que tenía cuatro costillas fracturadas, hematomas en partes de su cuerpo y en el maxilar inferior, lesiones en la piernas y perforación del intestino delgado. En la causa figura también que Rosario fue llevada al Policlínico de Cuyo a las 14 del 23 de noviembre del 99. Los médicos diagnosticaron que estaba pálida, inconsciente y sin reflejos, recomendando su inmediato traslado al Notti. Sin embargo, esto no pasó hasta las 21. Ese día ingresó al hospital de niños con talco en su cuerpo, lo que se cree que se hizo para ocultar los hematomas que tenía la beba.

►Quiso suicidarse en una celda