Pensó que robar siete armas de pelotitas de paintball –marcadores de pintura– sería una nueva manera de subsistir sin correr riesgo alguno. Su imaginación fue cortoplacista, porque ignoraba que había una División Robos y Hurtos que podía caerle encima y meterlo preso.
Un joven de 24 años robó siete armas que lanzan pelotitas de pintura en el campo de paintball en El Challao y pretendía venderlas a 10 mil pesos. El dueño lo denunció y recuperó las armas.
Robos y Hurtos le arruinó el “negocio” de armas de paintball
