Torpeza

Protagonizó una persecución a 200 kilómetros por hora pero lo detuvieron cuando paró a cargar nafta

El ingenioso conductor salió de la autopista y se dirigió a una estación de servicio, lo que marcó el fin de la persecución

Las imágenes aéreas de una persecución en vivo en Estados Unidos ya son un clásico. Pero pocos episodios han tenido un desenlace tan particular como el ocurrido en los últimos días en California ya que el delincuente que huía a toda velocidad terminó detenido gracias a su propia torpeza: se paró para cargar gas en la camioneta.

Todo comenzó con un control rutinario de la Policía de Estados Unidos donde detectaron un supuesto conductor que estaba manejando alcoholizado, en la noche del domingo pasado.

El hombre que manejaba una camioneta Dogde Charger huía del personal policial mientras realizaba un viaje desde las localidades West Walley hasta Pasadena. La persecución fue filmada por un helicóptero de la Policía que siguió la frenética huida del delincuente pero, aún más insólito, la forma en que terminó siendo capturado.

La persecución que terminó de forma inimaginable

Los agentes de la Patrulla de Carreteras de California persiguieron la camioneta Dodge Charger a alta velocidad por las rutas, superando durante varios tramos los 200 kilómetros por hora. El vehículo tenía los cristales polarizados y además las luces apagadas, lo que hacía aún más peligrosa la secuencia en esas horas de la noche.

El helicóptero AIR7 vigilaba constantemente la camioneta, pero el delincuente mantenía un pie en el acelerador, lo que a menudo hacía que las autoridades perdieran de vista el vehículo que circulaba a gran velocidad.

Durante la persecución, llegó un momento en que el conductor de la camioneta se dio cuenta de que no podría seguir dando vueltas con la policía detrás suyo durante mucho tiempo porque estaba a punto de quedarse sin nafta. El ingenioso conductor salió de la autopista y se dirigió a una estación de servicio. Tras llenar el tanque, la Dodge Charger reanudó la marcha, siguiendo como si nada hubiera pasado.

La policía de Estados Unidos finalmente logró detener al conductor y a dos pasajeros cuando el trío intentó saltar del auto y huir cerca corriendo. Pero la persecución a pie fue corta y terminaron arrestados a los pocos segundos.