Tras poco más de un año de deliberación, la Justicia procesó a dos empresarios mendocinos por intentar estafar nada más ni nada menos que a José Luis Chilavert. La causa se destapó tras una denuncia civil que los ahora imputados cursaron contra el ex arquero pero utilizaron un documento con una firma falsa.
La historia tiene su punto de partida en 2006, cuando el paraguayo se contactó con Héctor Federici y Carlos Velázquez, titulares de la sociedad anónima Marketint, para iniciar un negocio. El trato era que los mendocinos se abastecieran de sidras que luego serían denominadas con la marca Don Chila y comercializadas en el país natal del ex jugador de Vélez y San Lorenzo, entre otros. Luego dividirían las ganancias. Chilavert incluso les dio un poder especial a los emprendedores locales para inscribir su marca en el país.
Lo cierto es que nada de eso prosperó. El 30 de abril de 2009, Federici y Velázquez iniciaron una demanda civil en el Juzgado Federal 2 por cobro de pesos y por daños y perjuicios. Palabras más palabras menos, los accionantes aseguraron que Chilavert nunca les dio su parte del dinero obtenido producto de las ventas.
Prueba fundamental de esto fue un recibo presuntamente firmado por el propio ex arquero, donde figuraba que había recibido 175 mil pesos en efectivo de parte de Marketint S.A. para realizar el pago de botellas de sidra Don Chila a una empresa que las fabricaba en Tunuyán.
La demanda civil no prosperó por diversos motivos. Uno de ellos es que los investigadores judiciales determinaron a través de peritajes caligráficos que la firma del recibo era apócrifa. Si bien los expertos aseguraron que Chilavert no era quien la había realizado, también determinaron que no fue falsificada por los dos empresarios locales.
El paraguayo, a través del abogado mendocino Facundo Marquesini, impulsó una causa penal por estafa procesal y uso de documento falso. El juez federal Walter Bento tuvo en sus manos el expediente pero decidió sobreseer por falta de mérito a los acusados. El magistrado estimó que no se podía sostener que Federici y Velázquez tenían conocimiento sobre la falsedad del documento, ya que no eran los autores de la firma apócrifa.
Sin embargo, Chilavert decidió apelar el fallo y la Cámara Federal le dio un revés judicial a los mendocinos. Los camaristas Carlos Parra y Héctor Cortes procesaron a ambos acusados por los delitos de tentativa de estafa procesal y uso de documento falso. Al tratarse de calificaciones excarcelables, descartaron la prisión preventiva pero sí trabaron un embargo de bienes de 50 mil pesos para cada uno.
En el fallo judicial, que se ventiló en los últimos días, consideraron que "si bien no fueron autores materiales de la falsificación, lo cierto es que fueron ellos quienes lo introdujeron al litigio, sin que haya aportado dato alguno o, mejor aún acreditable, acerca del origen del recibo falso".
Sucede que los imputados explicaron que un hombre que funcionaba de nexo entre ellos y Chilavert fue quien les dio el recibo, pero esta persona declaró en la causa y negó absolutamente todos los hechos.
"El engaño desplegado por los imputados consistente en la presentación ante el Juzgado Federal 2 una demanda contra Chilavert sustentada en un documento írrito resulta intrínsecamente idóneo para inducir a error al titular de dicho organismo jurisdiccional", concluyeron los camaristas.
Ahora, con los hombres ya imputados, el expediente volverá al juez federal Walter Bento quien deberá terminar la etapa investigativa y elevar la causa a juicio oral.



