Luego de recibir cinco balazos en todo su cuerpo, José Humberto Buttini, de 45 años, su estado de salud se agravó y de sala común del Hospital Central fue transferido a terapia intensiva donde debieron ponerle respirador y permanece en estado reservado. Mientras tanto, su padre José Antonio Buttini, de 72 años, se recupera de dos balazos en su pierna.
El ataque a estos dos hombres ocurrió al mediodía del lunes pasado, en su casa de calle Bruno Morón al 4.800, de Coquimbito, Maipú.
Hasta allí llegó Antonio Giménez, cuñado de José Antonio Buttini (72) a quien le preguntó por su hijo José Humberto y este le respondió que no estaba. En ese momento, y al parecer fuera de sí, le disparó dos veces en sus piernas y la víctima logró refugiarse en su casa.
A los pocos minutos llegó José Humberto (45), quien subió al puente de su casa en su Fiat Siena y fue recibido a balazos por parte de Giménez, quien después del ataque escapó del lugar.
El hombre recibió dos disparos en el abdomen, otro en una pierna, uno en un brazo y el quinto en la zona de la pelvis.
El mayor de las víctimas fue llevado al Hospital Paroissien, mientras que su hijo fue al Central por las severas heridas y debió ser operado.
Pero en dos días el estado de salud de José Humberto empeoró y este miércoles los médicos lo pasaron de sala común, donde se creía que estaba fuera de peligro, a terapia intensiva donde quedó con respirador artificial, inestable y con pronóstico reservado.
Sobre Antonio Giménez, en la Oficina Fiscal Nº 10 de Maipú se negaron a responder si había sido capturado o continúa en libertad. Este hombre vive en una finca a 200 metros del lugar del hecho, y varios vecinos que presenciaron el momento están atemorizados por el accionar que tuvo.



