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Paraná: el anciano asaltado y agredido está ciego por los palazos en la cabeza

Javier Aragón/ De la Redacción de UNOjaragon@unoentrerios.com.ar

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Los familiares del hombre que fue brutalmente asaltado por un delincuente no ocultaron su preocupación al conocer que el acusado de la tentativa de Homicidio y del asalto, no fue derivado al penal, permaneciendo aún alojado en la Alcaidía de Tribunales.

Tal como informó UNO Entre Ríos en la edición del jueves, Jorge Sánchez fue agredido en su casa del barrio Nueva Ciudad por un joven de 21 años que fue luego perseguido por allegados y vecinos de la víctima que intentaron hacer justicia por mano propia.

Por el hecho, Alberto Tonarelli fue detenido por personal de la comisaría 14ª, -que lo salvó de ser linchado-.

El muchacho estaba desde febrero en libertad luego de pagar la fianza en la causa que se encuentra procesado por el homicidio de Felipe Robles, acontecido el 28 de diciembre de 2012, en el barrio Pancho Ramírez. Tonarelli fue comprometido en la investigación y tras estar detenido logró la excarcelación bajo ciertas reglas de conducta que, por lo que se vio el lunes a la tarde, las violó al cometer un nuevo delito.

Perdido y ciego

El nieto de Sánchez informó a UNO que el hombre, de 73 años, se encuentra internado en estado reservado estable en el hospital San Martín.

“Se encuentra internado en una sala de cuidados intermedios y nos preocupa su estado de salud”, confió Aníbal Moreira, quien se mostró más que agradecido a sus vecinos y amigos por el respaldo que le han dado a la familia.

Sánchez es un hombre muy reconocido y apreciado en Nueva Ciudad y por ello es que no llamó la atención el interés de los vecinos en tratar de ajusticiar a su agresor.

“Mi abuelo se encuentra consciente, pero cada tanto se pierde por los golpes que sufrió en el rostro, como también la puñalada recibida. Él tiene miedo por lo que le sucedió, pero además no puede ver, está ciego a causa de los palazos padecidos en la cabeza”, reseñó Moreira.

“Nos dijeron que las tomografías no detectaron ninguna lesión interna, pero los médicos no pueden por el momento ejecutar tratamientos para que recupere la visión, ya que cuenta con la cabeza y el rostro muy inflamado”, añadió Moreira, para reclamar a las autoridades judiciales, que el autor del violento hecho sea derivado rápidamente a la cárcel de Paraná.

Sobre la movilización de vecinos para ajusticiar a Tonarelli, aclaró: “Por lo que me contaron mis parientes, lo único que querían era reducirlo para entregarlo a la Policía. Creo que no lo quisieron ahorcar, sí le pegaron por lo que hizo”.

A paso siguiente hizo saber que sus vecinos, allegados y familiares no son delincuentes. “Todos trabajamos, tenemos valores, somos honrados y pese a tener dificultades económicas no salimos a robar”. Los dichos de Moreira llegaron luego de que se escucharan comentarios que delincuentes del barrio Nueva Ciudad intentaron hacer justicia por mano propia con otro malviviente que cometió un delito.

“El barrio ahora está tranquilo, pero porque esta persona no molestará por un buen tiempo. Deben saber que acá en el barrio hay trabajadores municipales, estatales o de empresas privadas que lo único que hacen es trabajar y estar en familia”.

Anoche se confirmó a UNO que Tonarelli permanecerá al menos una semana más en la Alcaidía, hasta que se cure de las severas lesiones por golpes y cortes que sufrió en la paliza que le propinaron los vecinos que lo corrieron y lo interceptaron en el barrio Hernandarias.

“Iban a quemarlo”

Otra de las voces que se escucharon en el intento de linchamiento fue la del titular del santuario del Gauchito Gil.

Mario Gómez informó a UNO que hubo personas que en la persecución intentaron prender fuego y destruir el lugar ubicado en el Acceso Norte de Paraná.“Lo mío no pasó por el miedo, sino por la indignación, de gente que se dice ser decente. Si uno de ellos me hubiera dicho lo que pasaba, otro hubiera sido el tema”, informó el hombre al comentar que el delincuente se escondió en el santuario, sin que él supiera del ilícito.

Gómez aseguró que en ningún momento intentó proteger al joven y solo se limitó a tratar de tranquilizar a los ofuscados vecinos que querían agarrarlo.

El hombre se sintió molesto por los dichos de algunas personas, que lo sindicaron como el autor intelectual de los asaltos o robos en la zona, como así también de otras situaciones ilegales que se ejecutan en la parte noreste de la capital entrerriana.