Flor Bloin (88) fue golpeada en la cabeza con un palo por asaltantes en su casa, en Ciudad. Se salvó y reconoció a uno.

“No tienen perdón”, les dijo a los ladrones la anciana atacada en Ciudad

Por UNO

Florencia Bloin (88) es un milagro viviente. La anciana, quien fue víctima de un brutal e incalificable ataque en Ciudad de parte de dos asaltantes, y que se debatió entre la vida y la muerte durante varios días, volvió a su casa el 16 de diciembre pasado.Está lúcida y pudo identificar a uno de los autores del horrendo suceso, que conmovió a toda la sociedad por la impiedad utilizada contra la indefensa mujer, a tal punto de provocarle fractura de cráneo y pérdida de masa encefálica, en la madrugada del 5 de noviembre del año pasado.Flor –como le gusta que la llamen– dialogó con UNO ayer. Su rostro presenta las huellas dejadas por los delincuentes, que le provocaron severas lesiones.Sin embargo, no lograron quitarle la inmensa ternura que destila por todos los poros. Cuidada con mucho amor por su hijo Carlos y su nuera, además del resto de la familia, ella prefiere que ésta sea la última vez que recuerde el tremendo episodio que le tocó vivir.“No quiero acordarme de ellos –dijo, angustiada–. Los tengo presentes. Me robaron cualquier cosa y sólo se merecen estar adentro (de la prisión), para que a ninguna otra persona le hagan lo que me hicieron a mí”.Tomándose con dificultad el rostro, expresó: “No pueden agarrar a una mujer indefensa como yo. No tienen perdón de Dios... nunca podrán tenerlo. Mi hijo Carlos sufrió mucho cuando me encontró toda ensangrentada en el piso. No podía creer que ésa era su madre. Me pegaron tanto... Esos matan”.A Florencia, quien se halla en silla de ruedas, le quedó el shock de lo sufrido. Ante el ruido de la puerta, se asusta. “Tengo tanto miedo con la puerta. Contigo ahora estoy bien... segura”, afirmó amorosamente.Por momentos recuerda que siente dolores en todo el cuerpo. “Pero Dios y mi hijo me cuidaron siempre”, señaló.Después, y tal vez para alejar un poco los malos recuerdos del asalto, rememoró que se casó muy jovencita. “Tenía 15 años y no conocía al que iba a ser mi esposo. Pero mi papá me lo eligió y yo le obedecí. Fue un hombre muy bueno. Fíjese: cuando estaba tan mal, lo veía todas las noches cómo me cuidaba. Tal vez sea un sueño, pero yo lo veía; me saludaba con la mano”.Coqueta, a cada rato se preguntaba si estaba linda. Luego contó que su padre le puso el nombre Florencia. “Tengo un nombre hermoso”, celebró, e indicó que es en homenaje a la ciudad italiana, cuando su progenitor pasó por allí después de haber estado en Francia.Y otra vez llega la realidad. “Antes de que me hicieran esto, hacía de todo: cocinaba, lavaba, le hacía de comer a mi hijo, cuidaba a mis tres perritos y el año pasado iba todavía en bici”, relató sonriendo. “Ahora quiero volver a caminar y a ser la de antes”, confió, bajo la amorosa mirada de su hijo Carlos y su nuera, en su casa de Villagra 2631 de la Cuarta Sección de Ciudad.Imputaron a uno de los presuntos autoresLucas Martín Hermaná Sosa deberá responder por el delito de “homicidio criminis causa en grado de tentativa”, según resolvió la fiscal de Delitos Complejos Claudia Ríos Ortiz. E igual delito le cabe a su cómplice, quien está prófugo y con mandato de captura.El hijo de la anciana espera, confiado, que “no salga más”. Ante el grave trance vivido con su madre, agradeció una y otra vez a sus amigos y vecinos, y a la fiscal Ríos y Balmaceda, por la contención que le brindaron. “Tengo mi único hermano en España y no pudo venir”, aclaró.También recomendó más solidaridad entre los vecinos. “Si escuchan ruidos o gritos, que no teman y que llamen al 911. Y esto lo digo pese a mi lamentable experiencia en este caso puntual. Ahora vivimos sólo para ella. Quiero verla caminar como antes y que sea mi mamá de siempre”, aseveraba, mientras le acariciaba despacio los blancos cabellos.