La muerte de Yésica Emilia Uscamayta Curí, de 26 años, quien se ahogó en la piscina de una fiesta clandestina de fin de año, en La Plata, y cuyos organizadores arrojaron el cuerpo a la calle y la abandonaron, ha desatado el escándalo. Este domingo se supo que el municipio de la capital de la provincia de Buenos Aires intimó dos veces al dueño de la propiedad, quien era además uno de los organizadores de la fiesta, a cancelarla por no estar autorizada a lo que hizo caso omiso.
La Municipalidad de La Plata intimó dos veces a los organizadores a no hacer la fiesta pero no lo acataron. Cuando fue a clausurar, no tenía uniformados.
Muerte en la fiesta clandestina de fin de año: no desalojaron por falta de policías
