Diario Uno Policiales

Osvaldo Quiroga fue notificado sobre la elevación a juicio por el crimen de su hijo en marzo de 2012. El Tanga Gómez es el principal sospechoso del homicidio.

“Los reincidentes cometen el 90% de los crímenes”, aseguró el padre del joven asesinado Matías Quiroga

Por UNO

Catherina Gibilarocgibilaro@diariouno.net.ar

Seguir leyendo

Osvaldo Quiroga, padre de Matías, el joven acribillado durante un asalto a un camión de caudales en un supermercado de Godoy Cruz, recibió ayer la notificación oficial de la elevación a juicio de los cuatro acusados de dar  muerte a su hijo.

Esta imputación alcanza a Omar el Tanga Gómez y su cómplice Néstor Melli Funes, junto con Orlando Luis Cabral y Nelson Funes, hermano mellizo de Néstor. Todos finalmente se sentarán en el banquillo para responder por  el aberrante crimen del joven estudiante, tras unfrustrado asalto a un camión blindado en la playa del Carrefour, de Godoy Cruz, sucedido el 9 de marzo del 2012.

Quiroga, quien además de ser el padre de la víctima se constituyó en querellante en la causa, dijo a Diario UNO: “Yo realmente no era muy optimista luego de haberme sumergido en este asunto de la Justicia, pero debo decir  que la tarea del fiscal de Delitos Complejos Daniel Carniello y su equipo fue impecable”.

No obstante ello, afirmó: “Yo descreo mucho de la administración de Justicia penal, porque no me puedo olvidar que el Tanga Gómez,que ahora será juzgado por la muerte de Matías, ya estuvo juzgado y estaba gozando de  beneficios que le otorgó un juez”.

Triste, pero no resignado, remarcó que “esta es la historia de siempre… el 90% de los crímenes son cometidos por los llamados reincidentes, que deberían estar presos”.

Con énfasis puntualizó que “esto es violencia de Estado”. Luego añadió que estas personas que, debiendo y habiendo estado bajo la tutela del Estado, no fueron reinsertadas “por que este no pudo, no quiso o no supo  hacerlo. Por eso estas personas vuelven a hacer lo único que saben, o sea, delinquir” e insistió: “El Estado es culpable. Abandonan a estas personas a su suerte de matar o morir, en este contexto cae gente inocente”.

Quiroga nunca dejó de clamar justicia no sólo para su hijo, sino por otras víctimas de la inseguridad ante cualquiera que lo quisiera escuchar y no sólo en las marchas.

Endureciendo su posición, expresó que “todo el aparato jurídico y las pymes de derechos humanos, junto a esta runfla de garantistas, es el producto que ellos venden a los delincuentes asegurándoles la impunidad. Afortunadamente no todos caen en la misma bolsa”.