Se conocieron los fundamentos de la sentencia a prisión perpetua para Coco Orellano y Rita Rodríguez. Los defensores interpondrán un recurso de casación.

Los jueces del caso Luciana: "Cuesta imaginar la intensidad y cantidad de golpes"

Por UNO

Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_

“Todo el cuerpo de Luciana estaba atravesado por golpes, desde la cabeza hasta los pies, por el frente y por la espalda”. La frase pertenece a los jueces que dictaron la prisión perpetua para Jorge Coco Orellano y Rita Evelin Rodríguez por el asesinato de la pequeña de tres años, ocurrido en enero de 2014. Esta semana se conocieron los fundamentos de los magistrados.

Belén Salido, Gabriela Urciuolo y Agustín Chacón, integrantes de la Séptima Cámara del Crimen, utilizaron 72 páginas para argumentar la decisión de condenar con la máxima pena al padrastro y madre de la víctima fatal. Los jueces detallaron las pruebas que se incorporaron a lo largo del extenso debate.

Homicidio agravado por ensañamiento

Jorge Coco Orellano cumplió 38 años el viernes pasado, tres días después de conocer la sentencia que lo mantendrá un largo tiempo alojado en el penal de Almafuerte. Los magistrados aseguraron que fue quien “impartió la feroz golpiza a la pequeña entre las 18 y 22 horas” de ese 7 de enero de 2014.

“Resulta innegable que Orellano no sólo quiso matar a la pequeña, sino que quiso hacerlo de un modo cruento e inhumano. Quiso causarle un sufrimiento que tornara más mortificante su agonía o su muerte”, consideraron para estimar el agravante del ensañamiento.

Sobre las fotografías de la necropsia que observaron las partes durante el debate, los jueces dijeron que “requiere coraje representarse la escena, el dolor y el llanto. Cuesta imaginar la intensidad de los golpes, la cantidad de los mismos, la impiedad de la agresión, para haber dejado semejante resultado en la frágil y menuda humanidad de Luciana”. " Los golpes en Luciana, podemos decir sin temor al yerro, eran en ella una marca estable, al menos para ese tiempo”, agregaron.

Salido y sus colegas no tuvieron en cuenta la calificación de feminicidio que la abogada querellante Graciela Cola trató de demostrar: “Orellano era un hombre violento, pero violento en general, es decir, no discriminaba destinatarios en el uso de la misma”.

Homicidio agravado por el vínculo en comisión por omisión

En segundo término analizaron la autoría de Rita Rodríguez, la mamá de la niña. En su declaración antes de escuchar la sentencia, la mujer aseguró que cuando le consultaba a Orellano por los golpes que presentaba su hija éste le respondía que se había caído de una escalera.

Al respecto, los magistrados consideraron que “Luciana hablaba, por ende era a ella a quien debía consultar sobre los golpes, sí efectivamente quería tener una respuesta más confiable sobre el origen de los mismos. La niña no pudo caerse tres veces de la escalera y las tres veces lesionarse en la carita, cuanto menos era dudosa la respuesta”.

En base a la declaraciones de distintos cuidacoches que trabajaban en la zona de la calle Entre Ríos de Ciudad, donde Luciana fue asesinada, los jueces dijeron que “si terceros no convivientes, no responsables de la pequeña, quienes observaban la realidad desde las afueras de la vivienda familiar, advirtieron la cuestión, no podemos sostener que el maltrato era desconocido por Rodríguez”.

“La actitud de Rodríguez frente a los ataques físicos de su concubino contra su pequeña hija: tolerar y dejar hacer. Pudo actuar de un modo diferente y no lo hizo. Pudo con medidas simples y a su alcance proteger a su hija y no hizo, pudo finalmente evitar que Orellano la matara y no lo hizo”, sentenciaron finalmente.

Nueva medida

Los defensores de Orellano y Rodríguez tiene un plazo de quince días para presentar alguna objeción al veredicto. Ambos anticiparon que están preparando un recurso de casación para que el expediente sea definido por la Suprema Corte de Justicia.

En el caso de la mujer de 25 años, la defensora oficial Silvina González insistirá con la calificación de abandono de persona, tal cual planteó en su alegato. La coordinación del Ministerio Público prevé que los representantes oficiales siempre interpongan este recurso en los casos de prisión perpetua.

Por su parte, el abogado particular Mariano Tello, representante de Coco Orellano, anticipó que insistirá con la quita de los agravantes y que se condene a su cliente por homicidio simple.