Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_
Durante toda la mañana de este martes se desarrollaron los alegatos en el juicio que esclareció la muerte de la pequeña Luciana Rodríguez (3) y que tenía como imputados a Jorge Coco Orellano (36) y Rita Evelin Rodríguez (25).El primer turno fue de la fiscal de Cámara Susana García quien pidió prisión perpetua para ambos por los delitos de homicidio agravado por ensañamiento y alevosía en el caso de Orellano y agravado por el vínculo en comisión por omisión en el caso Rodríguez.
“Ella tuvo conocimiento de los malos tratos y no llevó a cabo ninguna conducta para evitarlo. Él la hizo sufrir innecesaria e indebidamente”, estimó la representante del Ministerio Público luego de reconstruir históricamente el hecho.Entre las frases más fuerte de su argumentación calificó como “casa del terror” el domicilio donde vivían en calle Entre Ríos, recordó que a Luciana “se le descolgaron los riñones por los golpes”, dijo que Orellano tiene “desprecio por todo tipo de valores” y aseguró que se trató de la “historia de un final anunciado”.En tanto que la fiscal que realizó la instrucción, Daniela Chaler, destacó que los testigos mantuvieron su versión en el debate y enumeró las principales evidencias en contra de los acusados, entre ellos las lesiones que presentaba el cadáver de la pequeña. “Rodríguez tuvo la posibilidad de salvar a su hija de la tortura que estaba sufriendo”, estimó.La abogada querellante Graciela Cola, que representó a la abuela materna de Luciana, insistió con la calificación de feminicidio para Orellano, tal como lo anticipó semanas atrás durante el debate. “La violencia de género es poder, sumisión y sufrimiento. El creía que tenía impunidad para cosificar a las mujeres de su casa”, dijo.La letrada también dijo que la muerte de niños en casos de abuso infantil se ha convertido en “un genocidio por goteo”.“Esto no fue un caso más para mí porque a Luciana la pude conocer antes de su muerte. Espero que en el futuro no haya personas que actúen de esa forma soberbia y descarada”, argumentó apuntando contra los funcionarios contra los cuales pidió compulsa.La defensa El abogado particular de Coco Orellano, Mariano Tello, pidió la absolución de su defendido. En primera instancia consideró que se encontraba bajo el efecto del alcohol y estupefacientes al momento de golpear salvajemente a Luciana. “Hay una duda insalvable de si al momento del hecho entendía lo que hacía”, alegó.En caso que sea considerado culpable, pidió una condena de 12 años por homicidio simple, descartando los agravantes. “Ningún testigo lo vio golpearla. Los maltratos eran por parte de su madre y ella estuvo el día en que murió”, dijo, apuntando los cañones contra Rodríguez. Por otro lado, solicitó al internación en un establecimiento de salud mental.En cuanto a la defensora oficial de la progenitora de Luciana, Silvina González, pidió una condena de 12 años de prisión por el delito de abandono de persona agravado por la muerte. “Luciana perdió la vida de una forma espantosa pero es difícil determinar si existe la comisión por omisión”, argumentó citando un fallo de la Corte Suprema de Justicia.“Rita la maltrataba, no la quería, le tiraba los pelos, pero no estaba presente el día del hecho”, cerró en su alegato.




