Diario Uno Policiales

Tres ladrones armados redujeron a una familia y se llevaron el dinero. Sabían con certeza que contaba con esa suma, fruto de la venta de un inmueble. Amenazaron con matar a un bebé.

Los 150 mil que le robaron a una familia eran para comprar su casa

Por UNO

Por Ignacio Zavala Tellozavala.ignacio@diariouno.net.ar

Seguir leyendo

El sueño de la casa propia terminó abruptamente para una familia de Guaymallén, luego de que tres sujetos armados ingresaran a la precaria vivienda que alquilaba y le robara los $150.000 que habían ahorrado.

Iban a señar la propiedad que pensaban comprar. Minutos después de las 2, María Paula (17) se aprestaba a salir de la humilde casa donde vive con sus dos hermanos de 14 y 16 años, su pequeño hijo, su madre y el  marido de ésta, en el lote 9 del callejón Los Ciruelos, en El Bermejo.

Consciente de que en el Centro de Salud Nº196 sólo otorgarían dos turnos para quienes llegaran primeros, la adolescente se preparó a tempranas horas ya que necesitaba que un médico examinara a su bebé de un año y  nueve meses. Pero cuando se disponía salir –ya había abierto las puertas de la humilde construcción– escuchó voces y segundos después pudo observar cómo tres hombres encapuchados y armados forzaban de una  patada la puerta, cuya única medida de seguridad era un frágil cerrojo.

Rápida de reflejos, María Paula se escondió en un armario, pero la delató su teléfono celular cuando sonó. A fuerza de constantes amenazas y duros insultos, los delincuentes les exigieron a sus víctimas que les entregaran “la plata”.

“Empezaron a decir: ‘Todos abajo’. Dos de los hombres entraron a la primera pieza y uno a la otra habitación. Estaban armados con revólveres y destornilladores. Sólo vi a uno, que no tenía ni 18 años. Los otros dos tenían la  cara tapada”, contó a Diario UNO la joven víctima. Al no encontrar el dinero, los asaltantes comenzaron a ponerse más violentos. Así, encerraron a los seis miembros de la familia en una habitación, obligándolos a  permanecer acostados en la cama matrimonial.

“Les decíamos que no teníamos plata, pero ellos insistían. Decían que si nos les dábamos la plata se iban a llevar a mi hijo y lo iban a matar. Entonces le dije a mi mamá: ‘Dales la plata de las monedas del placard’, unos  $300. Pero nos dijeron: ‘Nosotros no venimos por la plata chica, venimos por la plata grande’”, detalló la joven.

Con el dato justo

El dinero con el que Graciela Moreno (43) y su familia pensaban comprar una nueva vivienda provenía de la venta de la casa de su madre, quien falleció en mayo. “Tres o cuatro personas sabían nada más. Les habíamos comentado a los más íntimos. Hace un mes y medio que teníamos en la casa la plata”, explicó la jefa de familia.

Y agregó: “Usaron guantes, porque la (Policía) Científica no pudo sacar huellas. O sea que esto ya venía preparado y planeado”.

A pesar de la negativa de la familia, los delincuentes sabían que el dinero estaba allí. Después de revisar cada rincón de la casa y hasta romper algunos vidrios, lograron dar con el ansiado botín. “Hubo un silencio y uno de  los chicos le dijo al otro: ‘¡Listo, vámonos!’. Fue cuando encontraron los $150.000”, relató María Paula.

El dinero estaba debajo de un colchón, envuelto en una bolsa. “‘Como se levanten les doy un cañazo’, dijo uno antes de irse. Y estuvimos como 15 minutos ahí acostados, hasta que escuchamos que se cerraban las puertas”,  remató su relato la angustiada joven. En total, la odisea duró unos 40 minutos.

“Con esto se nos terminó la felicidad de poder tener una casa propia y parar de pagar un alquiler. Hoy (por ayer) íbamos a señar la casa”, cerró al borde del llanto Graciela Moreno en el pequeño patio de la humilde vivienda que deberán seguir alquilando.

Las averiguaciones del caso recayeron en la Oficina Fiscal Nº9 de Guaymallén.