Lo que tantas veces fue el “cuento del tío”, ahora es el “del nieto”

Por UNO

Por Ariel Cubells

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La banda de estafadores de ancianos tiene a maltraer a los investigadores policiales de Mendoza y ya son varias las víctimas que han caído en sus engaños. El “cuento del tío” parece haber pasado de moda y ahora se habla de la banda de los “fondos buitres” o del “cuento del nieto”. 

Esta semana un grupo de ladrones de Capital se alzó en dos días con más de medio millón de pesos. 

Las alarmas de la policía y de los vecinos de la zona se encendieron el martes con el primer caso. Un hombre llamó por teléfono a una mujer de 80 años y se hizo pasar por su nieto. Le dijo que había perdido dinero por el conflicto con los fondos buitres, por lo que le pidió prestados sus ahorros. La víctima no dudó un instante en ayudar a su nieto.

Así fue como su supuesto familiar le dijo que un amigo la pasaría a buscar por su casa de calle Emilio Civit, de la Quinta Sección, para llevarla hasta el banco donde tenía el dinero.

Con el desconocido, la anciana fue en un auto hasta el banco Supervielle, de donde sacó U$S62 mil ($559.240)  y se los entregó al presunto amigo de su nieto.

Más tarde, al hablar con su pariente, se enteró de que había sido engañada por ladrones a quienes les entregó el cuantioso botín.

Casi en simultáneo, y a pocas cuadras, se produjo un hecho similar, aunque con otro argumento para engañar. Una abuela de 86 años, de nacionalidad italiana, denunció que en la mañana del martes recibió un llamado a su casa de calle Arístides Villanueva, de Ciudad. Estaba convencida de que quien le hablaba era su nieto, que le dijo que en unos minutos un amigo pasaría por su casa para buscar el dinero que tenía guardado y luego depositarlo en un banco, ya que su padre (hijo de la víctima) necesitaba hacer un viaje a Chile. 

La mujer nunca sospechó que se trataba de un ladrón quien hablaba del otro lado y mucho menos que dejaría pasar a uno de ellos a su casa.

Confiada, la anciana recibió al supuesto amigo de su nieto, lo hizo pasar a su casa y le mostró dónde tenía el dinero. El hombre le aseguró que iba a llevarlo a un banco y se fue con U$S1.000 ($9.000) y 5 millones y medio de pesos chilenos, unos $79.500. 

Con el correr de las horas, la señora habló con familiares hasta que se dio cuenta de que quien la había llamado no era su nieto y que había perdido sus ahorros. La denuncia la radicó por la noche en la Oficina Fiscal Nº2. 

Por la modalidad y por la forma de actuar, los investigadores están casi convencidos de que ambos robos fueron perpetrados por la misma banda, que en estos dos hechos logró sumar un monto de $647.740. Hasta ayer no había detenidos, pero sí pistas firmes. 

Modus operandi

Este tipo de delincuentes se dedica a hacer un estudio antes de actuar. Evalúan la vivienda por la que van a pasar y de allí ya tienen una idea del poder adquisitivo de la persona que van a abordar. Luego, se aseguran de que haya una persona mayor en la casa que pueda llegar a creerles la historia que van a inventar y que esté sola, sin la compañía de familiares. 

En estos últimos casos, han utilizado la figura de un nieto. Alguien llama por teléfono y distorsiona la voz. La excusa es “estoy congestionado, resfriado, por eso tengo la voz así”. Y de paso, eso les sirve para decir que como están enfermos no pueden ir hasta la casa de la abuela para llevarse el dinero en cuestión. Por eso mandan a un “amigo”. Lo que tantas veces fue el “cuento del tío”, ahora es el “del nieto”. 

Siempre piden dinero por algún motivo: una urgencia, un viaje de último momento, un préstamo o hasta la pérdida de dinero “por el problema de los fondos buitres”. 

Advertencias

Las recomendaciones de la policía son que las posibles víctimas traten de no aportar ningún dato personal mientras hablan con los desconocidos. En lo posible, cortar la comunicación y comunicarse con algún familiar para ponerlo al tanto de lo que está pasando y llamar al 911.