Policiales Jueves, 25 de enero de 2018

Le revocaron la prisión domiciliaria al presunto estafador de Golden Fest

Adrián Guirín (31), imputado en ocho causas de estafas y denunciado en un centenar de casos más, deberá seguir tras las rejas hasta que finalice la investigación.

Le habían dado el beneficio de la prisión domiciliaria, pero no alcanzó a salir de la cárcel que se lo revocaron. Esa es la situación de Adrián Guirín Bello (31), el dueño de la empresa Golden Fest denunciado en un centenar de casos por presuntas estafas, quien deberá permanecer tras las rejas hasta que finalice la investigación.

El 4 de enero pasado, el juez de Garantías Marcos Pereira le había otorgado el beneficio de la prisión domiciliaria porque entendía que no existía riesgo de fuga ni entorpecimiento de la pesquisa. Para esto, el magistrado impuso una fianza de 500 mil pesos.

Guirín no tenía ese dinero en efectivo y presentó una casa, por lo que el proceso se demoró ya que debía ser tasada por las autoridades judiciales.

En medio de ese trámite, el fiscal de Delitos Económicos de Mendoza Santiago Garay apeló el beneficio de la domiciliaria y lo llevó a la Quinta Cámara del Crimen, organismo que tiene la última palabra en ese sentido.

El fiscal argumentó que el juez de Garantías se contradecía ya que había ordenado una pericia psicológica al presunto estafador y esta había arrojado resultados negativos. Los profesionales determinaron que Guirín es manipulador y es poco probable que se sujete al proceso, teniendo en cuenta además que estuvo prófugo varios días tras ser denunciado.

También se estableció que la persona que iba a estar a cargo del acusado, su suegra, tenía una personalidad fácil de influenciar.

El camarista Rafael Escot le dio la derecha al investigador judicial y revocó la prisión domiciliaria, beneficio que Guirín no había alcanzado a gozar. Ahora deberá permanecer detenido en la cárcel hasta la llegada de un juicio que defina su futuro penal.

Para esto faltan varios meses, según detallaron fuentes judiciales. Sucede que el dueño de Golden Fest está imputado en sólo ocho causas de estafa dentro del centenar de denuncias que tiene en su contra. La tarea del fiscal es revisar el resto de las acusaciones para determinar cuáles son delitos y cuáles son fallas contractuales menores que deben resolverse en el fuero civil -por ejemplo incumplimientos como falta de fuegos artificiales o de alcohol en algunas fiestas realizadas-.

El caso

Adrián Guirín -a veces utilizaba otro apellido- era el titular de la empresa organizadora de eventos privados Golden Fest, que ofrecía la realización de fiestas a un precio bastante accesible. Varios casamientos y cumpleaños se realizaron con normalidad, con alguna que otra falencia, pero en diciembre de 2016 se destapó la olla.

El padre de una joven lo escrachó por Facebook ya que Guirín ni siquiera había reservado el salón donde debía realizarse el cumpleaños de 15 de su hija. Este comentario y posterior denuncia motivó a otras víctimas a tomar el mismo camino, tanto en la red social como en sede judicial.

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