Este miércoles se le practicó el aborto a la nena de 11 años que quedó embarazada por causa de la presunta violación de su padrastro en San Juan.
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Las autoridades judiciales tomaron la decisión luego de que los médicos expusieran su informe ante la Justicia local, como parte de la prueba, y que la nena se expresara en Cámara Gesell.
La voz de la nena (que tiene a su madre presa por complicidad y a su padre biológico ausente) y los detalles médicos le echaron luz al camino que trazaron en las últimas horas. Desde las 8, en el quirófano del área de Maternidad del Hospital Rawson, se realizó el legrado correspondiente.
El caso se realizó con total hermetismo y con pocas voces autorizadas a hablar. Claudia Salica fue la vocera judicial que habló de la causa y que hizo hincapié en la Cámara Gesell de la menor, ante la consulta de todos los medios del país.
Mientras tanto, las autoridades de salud se llamaron a silencio por respeto a los pasos judiciales. Esto sucede porque San Juan no está adherido al Protocolo ILE, que es el Protocolo para la Atención Integral de las Personas con Derecho a la Interrupción Legal del Embarazo", tal como sucede en otras siete provincias del país (Mendoza, San Luis, Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero, Corrientes y Formosa). Por eso, el proceso debió judicializarse.
Amparados en el Artículo 86, inciso 2 del Código Penal, que justifica la no punibilidad de la interrupción del embarazo bajo determinadas causas, y habiendo sometido a la menor al aborto, el Estado deberá garantizarle la contención, el amparo (al tratarse de una nena sin familia a cargo) y la asistencia psicológica para su futuro.


