Por Soledad Segade
Los peritos determinaron que Roberto Soto (foto) se suicidó arrojándose a las vías del tren. Sus padres, que nunca avalaron la tesis del suicidio, tienen 5 días para apelar la medida.
La Justicia cerró la causa del mendocino que murió mientras vacacionaba en Chile
La Justicia de Viña del Mar cerró con la carátula de "suicidio" el caso de la muerte de Roberto Soto, un mendocino de 22 años que fue de vacaciones a Chile con sus amigos en enero de 2011. Sus padres nunca creyeron la versión de suicidio y sostienen que la muerte de su hijo estuvo en manos de la policía chilena. Tienen cinco días para apelar la medida.
La fiscal Ymay Ortiz, quien tomó el caso desde su desaparición el viernes 21 de enero de 2011, luego que Roberto se negara ir a la playa con sus amigos y prefirió quedarse en la casa que habían alquilado, dictó el sobreseimiento de la causa y aseguró que fue suicidio.
Desde esa noche sus amigos no volvieron a verlo. La Justicia recuperó un video de Mac Donalds donde se lo vio en un estado nervioso y con un comportamiento extraño.
Sus padres, Roberto y Sandra, viajaron a Chile para que el caso no fuera cerrado y se continuara la investigación de la muerte de su hijo, a pesar que la fiscal Ortiz determinó que se suicidó en una estación de tren en Valparaíso, desde donde se arrojó a las vías.
Ymay Ortiz afirmó que durante la investigación se acreditó que la muerte del joven Roberto Soto se debe a un suicidio y fueron tres los testigos, entre los cuales se encuentra el chofer del tren que arrolló al joven, que confirmaron lo ocurrido.
Con estas pruebas es que dictó el sobreseimiento del caso y ahora Roberto y Sandra tienen cinco días para apelar la medida para que continúe la investigación, debido a que aseguran que la muerte de su hijo estuvo en manos de terceros.
Además, el padre del joven fallecido, manifestó su desacuerdo con la forma de actuar de la juez Valeria Echeverría durante la audiencia y lamentó que no lo dejara terminar su defensa.




