La enfermera apuñalada por su esposo médico tuvo leve mejoría

Por UNO

Catherina [email protected]

Son alentadoras las noticias sobre la evolución de Rosana Sosa (37), la enfermera que fue apuñalada por su marido, Fernando Fernández, médico del Hospital Central.

Así lo confirmó ayer a UNO, el director del hospital Lagomaggiore, Fernando Vera Vázquez, quien adelantó: “Está hemodinámicamente compensada, aunque su estado sigue siendo crítico y por eso, permanece en terapia intensiva”.

 “Yo creo –puntualizó– que la señora logrará superar esto y lo afirmo después de conocer que tras haberle hecho dos ecografías, una en el tórax y la otra en el abdomen, se conoció que no hay hemorragia interna, que era lo que más nos preocupaba. O sea que no tiene sangrado. Pero aclaró que su estado es reservado”.

Luego confirmó: “Ya se le hicieron dos transfusiones porque había perdido mucha sangre tras el ataque. También la ayudó el hecho de que ella les indicó a los vecinos –dado que es enfermera– qué tenían que hacer para evitar que de las heridas que le infligió su marido manara más sangre y con ello, el riesgo de perder la vida iba en aumento. Cuando llegó al hospital estaba descompensada hemodinámicamente y esto sí que era muy preocupante”.

“Lo bueno es que mantuvo la estabilidad y al no tener sangrado es un buen síntoma. Lo importante es que se le disminuyó la cantidad de droga para coagular, ya que ahora lo hace casi espontáneamente. Mantiene, eso sí, el respirador artificial debido al neumotórax que sufrió porque una de las heridas le interesó el pulmón. Soy optimista y creo que ahora hay más esperanzas de que pueda salir de una situación clínica tan compleja”, explicó el médico.

Alto impacto

El ataque sufrido por la mujer ocasionó una gran conmoción social,  especialmente, porque ninguno de los vecinos que conocen al marido y menos aún los amigos o parientes, pensaron que alguna vez el hombre podría reaccionar de una manera tan violenta hacia ella y sobre todo, porque estaban en presencia de la más pequeña de los hijos, de 5 años, y fue testigo del violento ataque. El matrimonio tiene otros dos hijos, de 14 y 10 años. Este último regresaba de la escuela cuando vio que se estaban llevando a su madre en una ambulancia, del edificio que habitan en Ballofet y Estrada de Las Heras. Luego subió corriendo y vio un baño de sangre lo cual lo hizo entrar en shock. Su hermano no presenció nada porque estaba durmiendo en el departamento contiguo que también pertenece a la familia. Con él estaba su abuela materna de 84 años, quien padece demencia senil y las secuelas de un ACV.

La situación del marido

El médico, coordinador de residentes de Terapia Intensiva del Hospital Central, Fernando Fernández, continuaba ayer internado en Unidad Coronaria de dicho nosocomio, donde se refugió después de haber herido a su esposa. Previamente habría ingerido alguna sustancia que lo descompensó y actualmente sus compañeros están tratando de sacarlo del paso.

Por su parte, el fiscal de la causa, Fernando Giunta, de Las Heras, envió al Central a un médico Forense para que constara el estado en el que se encuentra y por esa razón todavía no lo ha podido imputar. Esta completamente sedado y por tal motivo no puede ser indagado ni imputado del delito de intento de femicidio.

También serán los médicos -según explicó Giunta- quienes deberán informarle si debe ser enviado al neuropsiquiátrico El Sauce (habría intentado quitarse la vida) y es peligroso para sí y para otros, o si está en condiciones de ser enviado a la cárcel a la espera del juicio oral y público. El delito que arriesga tiene de 10 a 15 años de cárcel.