Se trata de la organización para la cual trabajaban Miguel Ruarte y Federico Chaparro, acribillados en 2010 para robarles 70 mil pesos.

La cooperativa asaltada el viernes es la misma del famoso doble crimen de Los Corralitos

Por UNO

Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_

Este viernes por la tarde, en un violento intento de asalto ocurrido en una cooperativa de trabajo de Godoy Cruz, un delincuente murió abatido por un policía retirado. Pero no se trata del primer hecho similar que sufre esa organización y que tiene consecuencias fatales.

En marzo de 2010 tuvo lugar uno de los asaltos más cruentos en la historia provincial y las víctimas fueron el ex policía Miguel Ruarte y el pagador Federico Chaparro. Ambos trabajaban para la cooperativa Plasma, la misma que fue atacada el viernes –en ese entonces se llamaba Coronel Barraquero-. Incluso la sede estaba ubicada a pocas cuadras del actual edificio que fue escenario de un tiroteo en la tarde de ayer.

La investigación sostiene que en ese hecho ocurrido el 26 de marzo, los malvivientes comenzaron a seguir los movimientos de las víctimas desde Godoy Cruz hasta Los Corralitos, localidad guaymallecina donde se desarrolló el desenlace fatal.

Chaparro (pagador), Ruarte (custodio), Miguel Castro (custodio) y Daniel Musri (conductor) circulaban en una Fiat Duna con más de 70 mil pesos en efectivo. Cuando salían de un galpón con esa suma de dinero, notaron que una camioneta Ford Eco Sport los perseguía, por lo que intentaron evadirla.

Cuando pasaban por el callejón Mariani, fueron interceptados por un Renault Clio que los impactó frontalmente. Los asaltantes se bajaron de sus rodados y efectuaron una decena de disparos contra el Fiat Duna. Chaparro y Ruarte murieron acribillados. Castro y Musri resultaron ilesos.

Dos juicios se realizaron por el hecho. En el primero de ellos fue tres años después, donde condenaron a prisión perpetua a Jesús Wekid (31) y a cuatro años por encubrimiento Raúl Massman (33). El segundo debate se realizó en diciembre de 2013, donde Fernando Rivarola (30) recibió también la máxima pena.