El Segundo Juzgado de Instrucción concluyó que se trató de un robo agravado y no de una estafa. Están acusados y detenidos una mujer que integraba la fuerza policial y un taxista 

La Justicia elevó a juicio la causa por el robo en Cambio Santiago

Javier Martín

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El Segundo Juzgado de Instrucción resolvió la elevación a juicio de la causa por el robo a Cambio Santiago, hecho por el cual está detenida la policía Gabriela Rodríguez y el taxista Marcelo Rodríguez.

El titular de ese juzgado, Pablo Peñasco, tras la valoración conjunta de todos los elementos probatorios reunidos sostuvo en forma provisoria pero suficiente la existencia material del hecho y la autoría y responsabilidad penal de los acusados Gabriela Ivana Rodríguez y Jorge Marcelo Rodríguez en el delito de robo agravado, conforme lo dictaminó la fiscal María Eugenia Laigle.

Cabe destacar que la defensa, representada por Waldo Torres, ya apeló la resolución. La acusación, como en todo caso, deberá ser probada en el futuro juicio.

La auxiliar enfrenta la acusación de autora responsable del delito de robo agravado a los términos del artículo 166 inciso 2º en función del artículo 167 bis del Código Penal. En tanto la calificación para Marcelo Rodríguez es de autor responsable del delito de robo agravado a los términos del artículo 166 inciso 2º en función del artículo 167 bis y con aplicación de las reglas del 48, todos del Código Penal.

El proceso de instrucción no ha sido sencillo, debido a las numerosas apelaciones planteadas en la causa, las que lógicamente son legales. Como dato, el expediente tiene siete cuerpos, atento la gran cantidad de actos probatorios y procesales que se llevaron a cabo.

Los dos acusados siguen detenidos en la penitenciaría de San Rafael.

Un robo con eco a nivel nacional

El caso ocurrió el 7 de agosto del año pasado aproximadamente a las 20 en el edificio Mur, cuando los ahora imputados habrían interceptado a Luis Bonfanti, uno de los empleados jerárquicos de Cambio Santiago, en uno de los ascensores. La hipótesis que siguió la Justicia es que la auxiliar Rodríguez colocó su arma en el pecho del empleado de la casa cambiaria amenazándolo con que si no hacía lo que le decían su familia corría peligro.

Intimidado, Bonfanti fue obligado a ingresar a su departamento y a eso de las 21 lo hicieron trasladarse caminando hasta el local de la empresa, en la primera cuadra de avenida Libertador, donde le hicieron abrir la caja fuerte y sacar de allí $120.338 más moneda extranjera (en un principio trascendió la cifra de $500.000 pero luego bajó). Después regresaron al departamento, lo ataron y le robaron $8.000.

El juez entendió que durante los trayectos de ida y vuelta desde el departamento de la presunta víctima hasta el local de Cambio Santiago los acusados habrían logrado doblegar la voluntad de Bonfanti con amenazas de tener vigilada o controlada a su familia en la ciudad de Mendoza.

La imputación, posterior procesamiento de los sospechosos y el requerimiento de elevación a juicio formulado por la Fiscalía de Instrucción se sustentaron, entre otros, por el contenido de la denuncia inicial, inspecciones oculares llevadas a cabo en los lugares de los hechos, tanto policiales como judiciales, los objetos y evidencias secuestradas en el interior del departamento, rastros levantados por personal de Policía Científica, constataciones, croquis, fotografías, cotejo de imágenes registradas por la cámaras de seguridad del edificio y de entidades bancarias cercanas a los lugares del hecho que permitieron apreciar a los involucrados, los allanamientos llevados a cabo en los domicilios de los sospechosos y en otros lugares, y la gran cantidad de testigos que declararon tanto en sede policial como judicial.

Las tareas de investigación que llevó a cabo la Unidad Investigativa con la dirección del juzgado de instrucción fueron importantes por cuanto se cumplimentaron medidas coordinadas que permitieron la detención posterior de los imputados y el recupero de gran parte del dinero robado.

Tras el robo, la ex policía y su cómplice huyeron a la ciudad de Mendoza, donde se hospedaron en un hotel céntrico a la madrugada siguiente, para luego seguir rumbo a San Juan y alojarse en otro hotel, donde finalmente fueron detenidos con parte del dinero y el arma reglamentaria.

Para el juez, la tenencia de gran parte de los objetos vinculados a la consumación del suceso a poco tiempo de ocurrido el hecho operó como prueba de cargo que sindica a sus tenedores, Gabriela y Marcelo Rodríguez, como probables autores.

Estrategia

La mujer policía desde que fue detenida basó su defensa en decir que fue un robo acordado con la supuesta víctima, teoría que hasta ahora no se pudo sustentar y en la cual, al menos en la instrucción, la Justicia no ha creído.

Si lo hubieran hecho, el delito pasaría de robo agravado a una estafa, por lo que la pena en ese caso sería menor. Para el magistrado, Bonfanti se defendió y dio detalles de lo ocurrido mediante un relato sólido y explicó los extremos que hicieron primeramente sospechar de su participación en el suceso.

Muchas de las circunstancias afirmadas por él fueron confirmadas por gran parte de la prueba recolectada, llevando en definitiva a concluir que su versión de lo ocurrido reviste naturaleza de prueba de cargo en contra de los ahora únicos acusados.

En los informes técnicos de la causa no se detectó comunicación alguna entre las líneas activas del encargado de la casa de cambio y la de los acusados, lo que para el juez hizo perder credibilidad a la versión defensiva. 

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Detenida. Momento en que Gabriela Rodríguez es detenida y trasladada a Investigaciones, en agosto pasado.
Detenida. Momento en que Gabriela Rodríguez es detenida y trasladada a Investigaciones, en agosto pasado.