Policiales Martes, 28 de agosto de 2018

Julieta Silva, con riesgo de ser condenada a prisión perpetua

El tribunal que la juzga aceptó incorporar el agravante del vínculo, que contempla la pena más dura.

Ante tres posibles penas a quedado el futuro procesal de Julieta Silva (30), la mujer de San Rafael que el 9 de septiembre del año pasado arrolló con su auto y mató a su novio Genaro Fortunato (25) a la salida de un bar. La acusada corre riesgo de prisión perpetua.

La breve audiencia de ayer en los tribunales del Sur dieron cierre a la primera parte del juicio. Los jueces Rodolfo Luque, Julio Bittar y María Eugenia Laigle hicieron lugar a lo que había planteado el fiscal de cámara Fernando Guzzo el viernes pasado, de incorporar la carátula de un homicidio agravado por el vínculo, delito con pena única de perpetua.

El noviazgo de Silva y el rugbier, de apenas unos tres meses, quedó probado por varios de los testigos que pasaron frente al tribunal. Con esto bien claro, se agregó esta acusación para la mujer, que no es nueva ya que en la etapa de instrucción la fiscal Andrea Rossi la había imputado por homicidio agravado por el vínculo y alevosía.

Sin embargo, la Cámara de Apelaciones la desestimó y ordenó dos acusaciones alternativas: homicidio simple con dolo eventual y homicidio culposo agravado por conducción antirreglamentaria.

Más allá de esto, en la última parte del debate oral el Ministerio Público Fiscal insistió con el agravante de la relación de pareja. Los magistrados dijeron que no corresponde que el tribunal emita una resolución al respecto, sino simplemente darle trámite a lo solicitado por la fiscalía.

Al abogado defensor, Andrés Cazabán, le dieron la posibilidad de un impasse para incorporar nuevas pruebas antes este escenario, pero el letrado eligió pasar a los alegatos, que serán este jueves.

Julieta Silva puede ser condenada a perpetua-la fiscalía y la querella van por esto-; de 8 a 25 años por un homicidio simple con dolo eventual; o de 3 a 6 años por un hecho culposo, cómo intentará su defensor. El desenlace de la historia está cerca, con final incierto.