Le dieron prisión perpetua

"Juan, te perdono", le dijo a quien asesinó a su mamá de 70 puñaladas

Por UNO

Agustina, de 19 años, hija mayor de Cristina Graciela Fuentes, se dirigió hacia el asesino de su madre y le dijo: "Juan, te perdono".

"Juan", es Juan Agustín Torancio, de 25 años. Un peón de albañil que fue condenado a prisión perpetua en Mar del Plata, acusado de haber asesinado a su ex novia de 70 navajazos mientras ella tenía a su hija de 4 años en brazos.

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Torancio fue condenado por unanimidad por el delito de "homicidio triplemente calificado por el vínculo en relación a la persona con la que se ha mantenido relación de pareja, con ensañamiento y alevosía, y por tratarse de una mujer mediando violencia de género".

Antes de que el tribunal diera a conocer el veredicto, Torancio pidió "perdón a toda la familia" de Fuentes, que seguía la audiencia en el sexto piso de los tribunales, y dijo que estaba "totalmente arrepentido de todo".

Minutos después, mientras los jueces deliberaban, Agustina, hija mayor de la víctima que lucía una remera con una foto de la madre, se dirigió brevemente al imputado: "Juan, te perdono".

Tras la sentencia, en uno de los pasillos del lugar, la joven aseguró que "perdón es solo una palabra", y agregó: "Yo no sé cómo serán mis sentimientos hacia él, pero odiarlo solo me generaría más amargura porque yo no tengo a mi mamá”.

El tribunal consideró probado de este modo que el acusado, oriundo de la provincia de Corrientes, atacó con un navaja a la mujer con la que había mantenido una relación de nueve meses hasta dos semanas antes, mientras ella se encontraba con su nena de 4 años en brazos.

El crimen, según los testimonios brindados en el juicio, se produjo en una vivienda del barrio batanense de El Colmenar, donde la víctima había vuelto a convivir con el padre de la menor, tras haber terminado su noviazgo con el imputado.

Se estableció que Torancio se presentó el día del crimen a las 8.30 en ese domicilio, situado en la calle 103 y 122. y comenzó a atacarla con una navaja retráctil.

Los testigos dijeron además que el hombre había estado merodeando la casa minutos antes, y que el hecho fue advertido a la policía por parte de vecinos que escucharon los gritos de Fuentes pidiendo ayuda.