Un joven de 20 años y su hermano de 14 denunciaron en la Justicia a 5 policías de la Comisaría 42 por vejaciones y apremios ilegales.
El hecho, según Federico Morales, el mayor de los dos, ocurrió el domingo a la tarde cuando su hermano lo invitó a cazar liebres en las inmediaciones de El Tropezón .
Todo comenzó, según el relato de la víctima, "en un galpón abandonado de una finca cuando fuimos sorprendidos por un par de policías que a los tiros nos intimadaron".
Ambos, prosiguió Federico, "empezamos a correr y nos escondimos a unos 600 metros del lugar al borde de una hijuela".
"Veinte minutos más tarde", agregó Federico, "aparecieron 5 policías, en dos móviles". En un momento el relato del joven se volvió estremecedor, es que su hermano sufre de artritis juvenil y los policías, según su versión, lo empezaron a agredir y uno de ellos le habría puesto un revólver en la cabeza.
"Cuando ví que lo querían golpear a mi hermano, les pedí que no lo hicieran y como respuesta recibí un par de trompadas y golpes en el cuerpo que me produjeron convulsiones".
Tras lo sucedido, ambos fueron trasladados a la Comisaría 42, donde según Federico, "nos hicieron firmar una nota para que el médico forense no nos revise". Además, el joven aseveró que "en el descargo tuve que decir que me había golpeado con una rama".
En la Comisaría, según la madre de ambos, "no se asentó ninguna causa contra mis hijos" y agregó que "no hay derecho que saquen un arma para apuntarle en la cabeza a uno de mis hijos".
En este contexto, el presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos en San Rafael (APDH), Richard Ermili, criticó el accionar policial y ponderó la actitud de la familia "por no esconderse y hacer la denuncia".




