La jueza del caso acusó formalmente a Verónica González por el homicidio del pequeño Bautista y decidió su detención. La mujer se abstuvo de declarar. Los detalles.

Imputaron a la madre del niño asesinado

Por UNO

Verónica González (38), la madre de Bautista, el chico de 4 años muerto la madrugada del martes, fue imputada por el crimen de su hijo y quedó detenida por orden de la jueza de instrucción Paula Arana.

En la declaración indagatoria de este miércoles, la mujer se abstuvo de hablar por consejo del defensor oficial que la patrocina.

En este escenario se supo que el chico murió por asfixia, según los resultados de la necropsia que se le realizó al cuerpo.

La caratula impuesta por la jueza Paula Arana es "homicidio agravado por el vínculo" y ahora la mujer deberá pasar sus días en la Cárcel a la espera de la audiencia oral (en una máximo de 20 días hábiles) en la que la jueza deberá decidir si la procesa o no, de acuerdo al nuevo procedimiento judicial.

González, que padece de un cuadro de depresión según la historia clínica secuestrada por los investigadores, "fue consciente en todo momento de sus actos", manifestó una alta fuente judicial. Aparentemente nunca mostró arrepentimiento durante las primeras pericias que se le realizaron.

El hecho

La mujer habría asfixiado al chico con una almohada y luego intentó quitarse la vida cortándose las venas a la altura de sus muñecas. El hecho sucedió en el dúplex que compartía con su hijo ubicado en calle Los Franceses 1659 de ciudad.

La mujer pasó cerca de 10 horas junto al cuerpo hasta que se comunicó con su médico psiquiatra que denunció el hecho al 911 cerca de la 13.30 del miércoles. Desde allí fue trasladada al hospital Schestakow y quedó internada en el área de terapia intensiva.

Allí, según una fuente confiable, "estuvo muy tranquila con asistencia médica y sin esposas aunque custodiada por dos efectivos policiales". Fue sometida a varios exámenes psiquiátricos que fueron remitidos al Primer Juzgado de Instrucción.

Mujer tratada

González estaba siendo tratada hace unos años por sus desequilibrios emocionales. Su historia familiar no fue fácil, quedó huérfana en el año 1997 cuando murió su padre que convivía con otra mujer.

Trabajaba en un comercio ubicado en la avenida Hipólito Yrigoyen y en sus ratos libres ganaba unos pesos tirando las cartas del Tarot, algo que aprendió de su padre, a quien le decían "El Gitano".

Estaba medicada con ansiolíticos y hace unos años inició una batalla judicial contra el presunto padre de su hijo, quien nunca lo reconoció. La causa se tramitaba en el Primer Juzgado de Familia y sólo restaba la prueba de ADN para confirmar la paternidad.

Aparentemente el cuadro depresivo y algún brote de violencia momentáneo habrían sido las causas que la llevaron a asesinar su hijo. En este contexto, la mujer nunca se alteró tras el hecho y siempre tapó su rostro desde la salida de la vivienda donde ocurrió el crimen hasta en los traslados desde el hospital a la sede de Investigaciones, y luego a Tribunales.

El niño fue enterrado este miércoles al mediodía luego de ser velado en la cochería Memorial. En el lugar hubo muestras de mucho dolor y bronca, sobre todo de los familiares que siguen sin entender la decisión de la madre. Uno de ellos al pasar dijo que "esto no lo hacen ni los animales".

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