Jesús Ortega (18) fue hallado sin vida en la celda que ocupaba desde hacía 48 horas en el penal de Boulogne Sur Mer. Encabezó una lista de tres muertos en apenas diez días en el mismo lugar.

Imputaron a dos presos por la muerte de otro interno en San Felipe

Por UNO

Dos presos fueron imputados por el asesinato del convicto Jesús Alfredo Ortega (18), quien el pasado 6 apareció muerto en la cama de su celda del complejo San Felipe, de Ciudad, donde había ingresado dos días antes de que lo mataran por ser presuntamente autor de un robo agravado. Fue el primero de tres muertes dudosas en el lugar.

En un primer momento se pensó que se trataba de una muerte natural, pero la investigación llevada a cabo por la fiscal de Instrucción de Capital Daniela Chaler llegó a la conclusión, después de haber recibido el informe del Cuerpo Médico Forense, de que había sido asesinado.

Los profesionales precisaron que lo que provocó el deceso del joven fue la sofocación. Esta podría haberse producido por haberle colocado una mano en la boca y nariz o bien una almohada o colcha. Además la víctima presentaba golpes en distintas partes del cuerpo que le causaron lesiones pero que no influyeron en su muerte.

Muerto en su celda

Ortega fue encontrado sin vida el día 6 de este mes. Había entrado al penal 48 horas antes. El joven estaba boca abajo en su cama de la celda que compartía con otros dos reos en el sector A7 de jóvenes adultos (de 18 a 21 años).

Alrededor de las 8 de ese día, los agentes penitenciarios en su recorrida habitual fueron hasta la celda de Ortega porque no lo vieron en el sector donde debía encontrarse y como no respondía a sus llamados entraron para ver si estaba durmiendo. Lo dieron vuelta y fue entonces que advirtieron de que estaba sin vida.

En esa ocasión el director del Servicio Penitenciario, Eduardo Orellana, basándose en lo informado por los efectivos dijo que el cadáver no presentaba signos de violencia. También aseveró que la noche anterior el joven convicto había estado con vómitos –se ignora si recibió atención médica– dato que le manifestó un guardiacárcel. Los penitenciarios que encontraron a Ortega muerto lo primero que hicieron fue convocar al médico del penal, quien pudo determinar que el interno había fallecido unas tres horas antes de haber sido hallado, o sea que su deceso se habría producido aproximadamente a las 5 de ese día.

La fiscal Chaler ordenó el traslado del cadáver al Cuerpo Médico Forense para que le realizaran la necropsia al tiempo que tomaba diversas testimoniales que dieron inicio a la investigación.

Con el pasar de las horas recibió el informe preliminar de los médicos forenses, quienes dieron cuenta de que Ortega no había muerto por causas naturales. Con estos datos ahondó aún más la pesquisa, que dio un giro importante cuando logró saber las verdaderas causas que provocaron el deceso y determinar quiénes son los presuntos autores del crimen.