Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_
Los investigadores tienen una hipótesis por el crimen de Edicson Hernán Gordillo (77), que generó una gran incógnita desde que ocurrió.
Importantes avances en la causa por el hombre que murió apedreado en el Hospital Central
El crimen de Edicson Hernán Gordillo, el hombre de 77 años que fue apedreado en el predio del Hospital Central en los últimos días de mayo, representó una gran incógnita para los investigadores. Con sus pertenencias intactas y sin problemas con nadie, las autoridades no logran dilucidar el motivo y el autor del ataque, aunque podría haber un fuerte avance en las próximas horas.El caso en un principio fue instruido por la fiscal departamental Cecilia Bignert pero ahora está en manos de Carlos Torres. El investigador recibirá en horas el análisis de la División de Delitos Tecnológicos -perteneciente a la Policía- con las filmaciones de la cámara de seguridad de ese nosocomio de calle Alem.
Los sabuesos judiciales detallaron que se puede ver al presunto autor del brutal ataque, pero necesitan eliminar el pixelado que tenía la grabación original para identificar su rostro.Si bien esta no es la pista principal que encaminó la causa, sí servirá para confirmar la hipótesis que tiene el fiscal, la cual no dejó trascender hasta tener mayores avances.Lo cierto es que la investigación “se abrió” gracias a un testigo que estuvo con el hombre minutos antes de ser atacado y, mediante su declaración, los pesquisas pudieron establecer el motivo del ataque. En el inicio de la investigación se sabía que Gordillo había entrado al hospital con un hombre desconocido ya que se sentía mal.Con estos elementos, el fiscal buscará dar con la identidad del autor y tomar medidas para terminar de esclarecer la muerte del septuagenario que despertó la intriga de propios y extraños.Insólito ataque En la madrugada del 23 de mayo pasado, minutos antes de las 7, Edicson Hernán Gordillo fue enncontrado sin vida en el sector suroeste del parquizado del Hospital Central.El hombre tenía una grave lesión en el rostro y a su lado había una piedra de 30 kilos aproximadamente con la que el asesinó le quebró el cráneo. El cadáver tenía su billetera con dinero y varios documentos, lo que dejó de lado la hipótesis de un robo.




