Se trata de la muerte de Cristian Videla (25) a manos del sargento Santiago Ochoa (49) en la puerta de la casa de este último en Guaymallén. La defensa pidió un juicio abreviado pero el fiscal quiere debate oral y público.

Gatillo fácil o emoción violenta: el homicidio que aún espera en tribunales

Por UNO

Por Sebastián Salas / [email protected]@sebasalas_

Un asesinato que se debate entre un caso de gatillo fácil o un homicidio bajo estado de emoción violenta debía comenzar a enjuiciarse este mes en los tribunales locales. Se trata del homicidio de Cristian Videla (25) en manos del policía Santiago Ochoa (49), ocurrido a fines de junio de 2013 en Guaymallén. El juicio fue postergado por diferencias entre la defensa y la parte acusatoria.

La Primera Cámara del Crimen tenía previsto en su calendario el debate oral y público por la muerte del joven pero quedó suspendido ante un pedido de la defensa. El abogado Eduardo De Oro solicitó la suspensión del juicio a prueba (probation) pero finalmente el fiscal de Cámara Javier Pascua se opuso.

Lo que pretende la defensa del sargento principal es que él admita su culpabilidad y se lo condene con una pena accesible. En este caso, al tratarse de un homicidio bajo emoción violenta –ver aparte-, quedaría en libertad.

Sin embargo, el representante del Ministerio Público se opuso considerando que cualquier homicidio, tenga la atenuante o agravante que sea, debe ventilarse en juicio oral y público, según dejaron trascender fuentes judiciales.

Con el incidente a la espera de una resolución, el juicio quedó suspendido. El oficial Santiago Ochoa de todas formas se encuentra en libertad a la espera del debate en el Poder Judicial.

La calificación

El fiscal de Delitos Complejos Daniel Carniello lideró la etapa de instrucción y, en una primera instancia, caratuló el expediente como homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por pertenecer a la fuerza de seguridad publica.

Si bien en un primer momento el acusado fue enviado a la penitenciaría local, a los pocos días salió bajo el beneficio de prisión domiciliaria, ya que el fiscal especial entendió que no tenía antecedentes ni existía riesgo de fuga.

El abogado Eduardo De Oro presentó una nueva pericia psicológica donde se constató que el uniformado se encontraba en estado de emoción violenta al momento de disparar contra el joven Videla y el investigador judicial cambió la calificación de la causa y lo dejó en libertad.

Según el artículo 81 del Código Penal “se impondrá reclusión de tres a seis años, o prisión de uno a tres años al que matare a otro, encontrándose en un estado de emoción violenta y que las circunstancias hicieren excusable”.

El caso

En las primeras horas del 28 de junio de 2013, Santiago Ochoa llegaba a su casa ubicada en la lateral norte del Acceso Este, en las inmediaciones del Mendoza Plaza Shopping.

El oficial aseguró que vio cómo un joven intentaba ingresar a su casa saltando el portón y, al advertir su presencia, salió corriendo. Ochoa tomó su arma reglamentaria y efectuó al menos dos disparos contra el presunto ladrón.

Uno de los proyectiles impactó en la nuca de Cristian Videla, quien quedó internado en el Hospital Central. Dos días después, en las primeras horas de la tarde, el joven perdió la vida.