Fue una pelea callejera lo que derivó en el asesinato en Los Corralitos

Por UNO

Por Catherina Gibilaro

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Un problema de vieja data no resuelto entre un grupo de jóvenes culminó ayer con la vida de uno de ellos de 18 años, quien recibió una puñalada en el tórax.

Fue durante un furibundo ataque que ocurrió en la vía pública en Los Corralitos, Guaymallén. Cuando a las 16.45 Leandro Riquelme caminaba por la calle Puebla, a unos 200 metros de Severo del Castillo, imprevistamente fue abordado por cinco jóvenes con quienes se originó una violenta riña.

 Riquelme recibió la peor parte, ya que como consecuencia del hecho fue apuñalado en el tórax y sufrió una gravísima herida.

La víctima, quien tendría en su haber un frondoso prontuario por diversos delitos como robos agravados y asaltos –según dijo la Policía–se trenzó con los hermanos Jonathan Marcelo (25) y Omar David Escudero (29). 

 Según trascendió, este último habría sido quien le infligió la puñalada mortal. 

El herido fue llevado de urgencia al hospital de Puente de Hierro, pero llegó sin vida. Una vez que se supo que había muerto, familiares y amigos de él se dirigieron enfurecidos hasta la casa de los presuntos autores del hecho, no muy lejos de donde lo habían atacado. 

Allí provocaron múltiples destrozos y pretendieron ingresar a la vivienda, pero la intervención policial impidió que lograran su propósito.

Obviamente fue pedido un fuerte refuerzo en la zona porque los ánimos estaban caldeados y la amenaza era la de quemar la vivienda de los Escudero. En este operativo participaron unos 20 efectivos de distintas dependencias incluido personal de  Infantería.

Vecinos del lugar dijeron a UNO que “es muy normal que entre Riquelme y los Escudero hubiera peleas. Pensamos en más de una ocasión que esto iba a terminar muy mal, casi le diría de la forma que terminó. Y es que a Riquelme le achacaron ser el autor de varios robos a los Escudero. Esto que pasó hoy –por ayer– respondería a una venganza premeditada y no casual”.

Los Escudero estuvieron a punto de ser linchados por varias personas que querían descargar toda su furia, lo que también fue evitado por la policía, que se limitó a salvarlos. 

Los hermanos les habrían reconocido a los uniformados que fueron los autores del crimen. Dado que persiste la amenaza sobre la familia Escudero, el fiscal de instrucción de Guaymallén de Juan Manuel Bancalari ordenó una custodia policial en la vivienda de los detenidos.

Escenas en el hospital

 A medida que iban pasando los minutos, muchos familiares y amigos de Riquelme llegaron al hospital de Puente de Hierro, donde el médico de guardia solamente pudo constatar que el joven herido había fallecido.

 Allí las cosas también se complicaron y las escenas de dolor y desesperación se repetían una detrás de la otra. Cuando llegó el padre del joven asesinado pedía ver a su hijo a los gritos pero no alcanzó a entrar a la guardia porque sufrió un desmayo, razón por la que fue asistido por dos médicas en la puerta de ingreso del hospital.

También otros familiares y amigos mostraron su tristeza y sobre todo su bronca, pero fueron  controlados de cerca por efectivos policiales que estaban en apresto ante la eventualidad de que pudieran producirse disturbios o desmanes que generaran descontrol. 

Sin embargo no fue necesaria la intervención policial.

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Temor. María, desbordada al ver su casa atacada por amigos de la víctima.
Temor. María, desbordada al ver su casa atacada por amigos de la víctima.
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Desconsuelo. El padre del joven asesinado tuvo que ser asistido por una médica del hospital.
Desconsuelo. El padre del joven asesinado tuvo que ser asistido por una médica del hospital.