Una familia mendocina se disponía a irse de vacaciones a Chile, pero la imprudencia de un joven conductor le arruinó los planes. El accidente se produjo el 30 de diciembre en la ruta 82 a la altura de Chacras de Coria (cerca de la zona de boliches), cuando la camioneta Nissan Frontier que conducía Rodrigo Castaño (42) fue chocada violentamente por un Volkswagen Gol.
El afectado por la colisión le contó a Diario UNO que "lo que deseo nada más es que este pibe tenga un buen escarmiento porque lo vivimos en carne propia y no se dan una idea de lo que se siente en ese momento de caos total y con una de mis hijas afectadas".
"Por el impacto que recibimos no pasó nada grave, pero si hubiésemos venido en un vehículo de menor tamaño no sé", relató con pesar.
Dio detalles de cómo fue el suceso. "Eran las 6, íbamos en una Frontier pasando la cancha de Chacras de Coria. Allí hay un triangulito en el que te desviás para ir a la escuela San Jorge. Íbamos de norte a sur y venía bajando este muchacho en un Gol viejo. Alcanzo a apreciar sólo una humareda que me pareció una rareza. Cuando pasó un coche se alcanzó a ver una bola blanca que se me vino contra la camioneta, nada más", dijo.
Rodrigo agregó que "se produjo el estruendo, me reventó la camioneta, mi hija Martina (10) fue la más lesionada porque tuvo un traumatismo mediano. Esperamos que sea eso nada más porque la tenemos todavía con mareos y ya le dieron el alta. Se golpeó en la parte de atrás de la cabeza donde le apareció una pelota y en la frente".
Rodrigo iba con su esposa y sus cuatro hijos y por fortuna no hubo ninguna desgracia. "Mi señora se bajó, la asistí a Martina porque estaba shockeada mal y no se podía bajar de la camioneta. Los demás chicos se bajaron por sus propios medios. Mi nena quedó sentada, traté de tranquilizarla, pero era imposible. Llegaron los bomberos y también nos asistió gente que pasaba por el lugar".
La familia Castaño (Rodrigo trabaja en la construcción), además, está integrada por Ana Carolina Caballero (35), Nicolás (14), Matía (20) y Giuliana (7).
"A los pibes del otro auto (eran cinco) se los notaba que tenían lesiones leves. El conductor venía alcoholizado (tenía 0,6 de alcohol en sangre), dos de los pibes que estaban conscientes vinieron a pedirme disculpas porque ellos le reclamaban que bajara la velocidad. Él quedó detenido en la Comisaría 47 de Luján", señaló.
"Este pibe debería darnos las gracias porque la camioneta le sirvió de freno. Se llama Nicolás Garrasi", añadió.
Por último, Castaño se quejó por "la falta de un retén en las salidas de los boliches donde paren a todas las personas y les hagan el control de alcoholemia. No pueden tomar, pero los pibes son irrespetuosos. Así se evitarían muchos accidentes".



