Por Ariel [email protected]
Está ubicado en la calle Tirasso de Guaymallén. Lo llamativo es que no se han encontrado rejas forzadas, alambrados cortados ni alguna puerta rota que marque el paso de los delincuentes.
Extraños robos en el camping de la escuela Don Bosco
El camping de la escuela Don Bosco, ubicado en la calle Tirasso de Guaymallén, se ha convertido al parecer en un sitio elegido por delincuentes, aunque pocos se explican cómo se han desarrollado los sucesivos asaltos. Carlos Rueda es el cuidador de este extenso predio, y en las últimas dos semanas ha denunciado tres robos de características particulares.
Según consta en cada una de las denuncias asentadas en la comisaría de El Sauce, ubicada a 500 metros del camping, malvivientes habrían violentado un pequeño refugio donde eventualmente se hospedan niños los fines de semana, y un buffet.
Dos freezers, cuchetas para dormir, colchones y vajillas es el faltante que han notado el casero Carlos Rueda y su hijo Diego, que realiza el mantenimiento.
Carlos vive en una casa que está sobre el ingreso del club, bastante alejada del refugio y del buffet. Además, cuenta que los robos han sido durante la madrugada y no ha podido observar a nadie.
Lo llamativo es que no se han encontrado rejas forzadas, alambrados cortados ni alguna puerta rota que marque el paso de los delincuentes. Es por eso que todos se preguntan cómo han ingresado y de qué manera se llevan objetos tan contundentes, como un freezer. Es casi obvio que con elementos tan pesados no se puede escapar caminando o corriendo. Al menos un transporte se necesita.
La misma incertidumbre que tiene la familia Rueda es la que tienen los efectivos de la cercana comisaría de El Sauce, quienes confirmaron que en los tres procedimientos la Policía Científica no encontró ningún tipo de huella. Tampoco aportan datos los gendarmes que viven en un polvorín detrás del predio. Todo un misterio que preocupa a los cuidadores y desconcierta a la policía.




