“Señores amigos de lo ajeno, les informamos que en la escuela ya no hay más nada que sacar. No la destruyan”, dice un cartel que colocaron en las paredes de la escuela Guaymaré, de Guaymallén, donde el domingo sufrieron el octavo robo desde que comenzó la cuarentena en marzo pasado. La directora pidió ayuda, porque ya no sabe cómo seguir.
En la escuela Guaymaré llevan 8 robos en 7 meses
“Estamos cansados de los robos. Desde marzo a ahora llevamos 8 robos de diversas cosas y destrozos. El de ayer fue terrible”, indicó a Canal 7 Nancy Quevedo, la directora de la escuela Guaymaré, ubicada en calle Allayme y Mathus Hoyos, de Guaymallén.
Con un hierro de grandes dimensiones destrozaron la reja de una ventana por donde habrían entrado, pero también rompieron una puerta y le arrancaron la cerradura.
“La escuela está destrozada. Tiraron todo lo que encontraron a su paso. Se llevaron artículos de limpieza, ropa, un inodoro que habíamos dejado en una pieza por temor a que se lo robaran. La escuela está vacía, por eso les pedimos que no entren a llevarse nada más”, expresó Quevedo.
La directora sostuvo: “Causa indignación, ya no sabemos a quién recurrir. La violencia con la que cometen estos hechos de vandalismo es tremenda. En un aula quisieron llevarse un calefactor y dejaron el gas abierto, nosotros llegamos a tiempo para cerrarlo sino no sabemos que hubiese pasado”.
También agradeció que el sereno que cuida la escuela ya se había ido cuando entraron los delincuentes, por temor a que le hicieran algo a él también.
Pero por los destrozos que dejaron, la educadora estimó que fueron varias las personas que ingresaron, sino no se explican cómo hicieron tanto daño.
“Les suplicamos que no vengan más, que la escuela ya no tiene más nada para vender, que no la destruyan más”, agregó Quevedo, quien dijo que por ninguno de estos hechos hubo detenidos.
Contó que debido a esta seguidilla de robos, sacaron de la escuela las mesas, las sillas, las computadoras, los armarios y elementos didácticos. “En las condiciones como está hoy la escuela no sabemos cómo empezar, si tenemos que hacerlo, porque la escuela está destruida, está vacía”.
“Hicimos las denuncias y esperamos que nos ayuden porque no sabemos cómo seguir”, concluyó la directora.







