Por Ariel [email protected]
El asesinato del hombre en abril pasado, en un intento de robo en Ciudad, tuvo un gran impacto social. Un joven de 19 años está imputado y detenido por el caso.
En el 2015 será juzgado el acusado de matar a Enrique Conte en la Sexta
El resonante crimen de Enrique Conte (67), ocurrido en abril en la Sexta Sección de Ciudad, fue elevado a juicio para el año que viene y Sebastián Villegas (19), único detenido e imputado por el caso, se sentará en el banquillo de acusados en la Tercera Cámara del Crimen para ser juzgado como sospechoso de esta muerte. Se espera que esto sea aproximadamente en marzo del 2015.
Los cinco testigos que pasaron por la rueda de reconocimiento fueron contundentes y todos lo señalaron como aquel hombre que escapó corriendo por calle Martínez de Rosas, a pocos metros de la plaza Matons, mientras Conte agonizaba tirado en una vereda.
Un visible tatuaje en el cuello y un particular corte de pelo fueron las características más salientes que reconocieron en el sospechoso. Inclusive tapando el dibujo que lleva en su piel los resultados por parte de los testigos fueron los mismos.
Los investigadores de la causa confían en que la pesquisa no tiene grietas. Todas las pruebas conseguidas son suficientes para asegurar que están ante el asesino de Conte.
Sebastián Villegas fue detenido en el barrio San Martín horas después del asesinato de Conte cuando iba en una camioneta. Gustavo Pirrello, el fiscal que tomó el caso, lo imputó de homicidio criminis causa, que consiste en que una persona mata para ocultar otro delito. Luego lo envió al penal de Boulogne Sur Mer. El delito que se le adjudica tiene como pena única la prisión perpetua.
El sábado 19 de abril de este año, carca de las 14 y como era su costumbre, Enrique Conte salió a caminar con ropa deportiva por calle Martínez de Rosas y cuando pasó por la plaza Matons un individuo, con intenciones de robo, lo apuñaló en el tórax, cuello y mentón. Luego se confirmó que el delincuente no logró robarle ninguna de sus pertenencias.
Conte, herido, se arrastró unos metros dejando grandes rastros de sangre mientras gritaba. Varios vecinos de la zona salieron a la calle y vieron cómo se desplomó. A los pocos metros su asesino escapaba. La víctima fue trasladada hacia el hospital Lagomaggiore, pero llegó sin vida.




