Enviado especial a Ecuador
Tras conocerse el fallo, los familiares de las víctimas se abrazaron entre ellos y algunos rompieron en llanto, siempre bajo la línea de respeto con la cual siguieron las siete jornadas de audiencia.
"Por fin tanto Marina y como María José empiezan a descansar en paz. No me siento feliz porque esto no me devuelve a mi hija pero si puedo empezar a recorrer una camino con un poquito más de paz", aseguró Gladys Steffani, madre de Coni.
