Los numerosos accidentes de gravedad ocurridos en nuestro departamento en los últimas semanas y días volvieron a despertar la preocupación de las autoridades del hospital Schestakow, que informaron que este año la cantidad de accidentes con víctimas (fatales y lesionados) ya supera las cifras del 2011.
En este sentido uno de los datos que más preocupan es que en el 18% de los accidentes se comprobó la ingesta de alcohol como uno de los probables factores que provocó el siniestro.
Los números fríos indican que en el 2011 fueron atendidas 336 lesionados y en el 2012 la estadística ya muestra un incremento preocupante, porque son más de 350 los que fueron recibidos en el nosocomio por incidentes viales.
De estos 350 pacientes, 8 murieron en el hospital, que se suman a los 26 que fallecieron en el lugar donde ocurrió el siniestro.
Según estos números, San Rafael ya aportó el 10% de los muertos en accidentes de la provincia si se toman en cuenta las estadísticas del año 2011, donde en Mendoza, según la Asociación Civil Luchemos por la Vida hubo 336 víctimas fatales.
Respecto al dato de la presencia de alcohol, según el director del hospital, Armando Dauverné, está relacionado directamente con los números que elabora el hospital (ver cuadro), en los que se observa que el segmento que más sufre las consecuencias es el de los jóvenes de 15 a 24 años.
En este contexto, en el 2012 el 51% de los lesionados fueron motociclistas, quienes en su mayoría se salvaron de morir por el uso del casco, una modalidad que incentivó el ex comisario Jaime Correa cuando se hizo cargo de la Policía Vial en el Sur mendocino.
El uso de esa protección evitó varias muertes y también llamó la atención de las autoridades nacionales, que según Dauverné “se sorprendieron cuando el hospital dio a conocer la cantidad de pacientes lesionados por accidente de tránsito que son atendidos en el nosocomio”.
Al respecto el funcionario agregó que “por suerte San Rafael es uno de los lugares en el país donde más se usa el casco y esto tiene que ver con el trabajo de prevención que realizó la Policía y las campañas de educación vial”.
El director del hospital afirmó que además de las pérdidas de vidas se producen discapacidades totales y permanentes, en la mayoría de los casos en personas jóvenes. La atención de pacientes a causa de accidentes viales demanda al nosocomio un costo diario de $5.000 por paciente internado en la sala de terapia intensiva.
Si bien todos los internados no terminan en terapia intensiva, los gastos en cada sector donde se los atiende son significativos y se recuperan siempre y cuando el paciente tenga una obra social.
El grado de complejidad que adquirió el hospital logró salvar muchas vidas, no sólo de sanrafaelinos.
Tres hechos trágicos
Este año se produjeron varios accidentes que sacudieron a la opinión pública y fueron noticia a nivel provincial.
Uno de los más impresionantes fue el que ocurrió el 31 de julio cuando perdió la vida Uriel Lucero (20) tras un vuelco en las inmediaciones de Los Reyunos.
Con Lucero viajaban otros 4 amigos que se salvaron de milagro cuando circulaban en una Suzuki Grand Vitara.
Otro hecho resonante fue el siniestro que ocurrió el 13 de agosto en Florida y Balloffet cuando un Chevrolet Celta colisionó de frente con una camioneta de la misma marca y unos días después falleció María Cristina Ortubia en el hospital Schestakow.
El tercer caso ocurrió hace unos meses en Cañada Seca cuando dos hombres –Julián Calderón (25) y Rafael Mario Copa (35)– perdieron la vida tras volcar con una camioneta Toyota Hilux.




