En una de las zonas más golpeadas por la violencia en Ecuador, un menor de apenas 13 años irrumpió en una vivienda familiar armado con un fusil tipo AK-47. El ataque ocurrió durante el fin de semana en la provincia de Manabí, donde el adolescente sicario fusiló a las personas que se encontraban reunidas en el interior del inmueble.
El sicario de 13 años que fue detenido con granadas, quedó libre y fusiló a una familia
El menor de edad es el sicario de una peligrosa banda que viene cometiendo varios crímenes en los últimos años
El resultado fue devastador: un hombre de 52 años perdió la vida en el lugar y una pareja resultó gravemente herida, requiriendo traslado urgente a un centro médico. En la escena del crimen, los agentes de Ecuador recolectaron evidencias claras de la ferocidad del ataque producido por el menor.
Entre las principales pruebas del crimen se encuentran las cámaras de seguridad que captaron el momento exacto en que se produjo la masacre por parte del menor de edad.
El sicario de 13 años
Este no fue el primer encuentro del sicario con la Justicia de Ecuador. A finales de febrero, durante un control rutinario, la Policía interceptó un taxi en el que viajaba junto a dos adultos sospechosos. En el vehículo se descubrieron dos granadas de fragmentación, un arma de fuego, munición y sustancias ilícitas. El operativo derivó en allanamientos adicionales que permitieron incautar más droga y vehículos robados.
El sistema judicial aplicó las disposiciones vigentes para adolescentes infractores. El menor recibió medidas socioeducativas en lugar de privación de libertad efectiva, incluyendo seguimiento por parte de unidades especializadas. Esta decisión, basada en la normativa que prioriza la rehabilitación sobre el castigo para personas menores de edad, permitió que regresara rápidamente a su entorno.
El regreso a la delincuencia fue brutal y rápido. Menos de un mes después de su liberación, el sicario de 13 años apareció en imágenes de cámaras de seguridad disparando el fusil contra la familia en la vivienda atacada. Las autoridades lo identificaron como el mismo individuo detenido previamente.
Tras el atentado, el sicario fue nuevamente aprehendido y permanece bajo custodia policial mientras avanzan las investigaciones en Ecuador. Las diligencias buscan determinar su grado exacto de responsabilidad penal y confirmar sus conexiones con la organización delictiva a la que estaría ligado. La Policía ha enfatizado la necesidad de esclarecer cómo un adolescente con antecedentes tan graves pudo reincidir tan fácilmente, cuestionando la efectividad de las medidas aplicadas en su primer arresto.




