Un adolescente de 14 años tiene a maltraer a las autoridades de Guaymallén. El menor de edad se muestra fuertemente armado en las redes sociales y está sindicado como el autor de Nahuel Alejandro Sosa (18), ultimado a balazos en ese departamento en el último día del mes pasado.
La investigación por el asesinato de Kaki Sosa está encaminada. Un testigo presencial declaró ante el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello y señaló que el autor del disparo que terminó con la vida del joven fue percutido por el Oscarcito.
No es la primera vez que el apodo de este joven de 14 años suena en algún expediente. El mismo día del hecho de sangre, los padres del adolescente lo entregaron ante la Justicia porque le encontraron un arma de fuego en su poder.
La familia vive en el barrio Jardín del Sol y el padre tiene una panadería bajo el nombre de Ruperta, aunque tiene antecedentes por violación a la ley de Estupefacientes. El padre de Oscarcito se hace llamar Manso Vago.
Otro integrante del grupo familiar, también menor de edad, estuvo implicado en el homicidio de Liliana Gutiérrez, según comentaron fuentes judiciales. Esta mujer de 48 años murió en la madrugada del primer día de este año tras recibir un disparo en el pecho en el barrio 17 de Noviembre, mientras dos bandas se tiroteaban en el lugar.
La investigación por el homicidio de Kaki Sosa ahora pasó a la Fiscalía Penal de Menores, quienes tomarán las medidas pertinentes para terminar de esclarecer el caso. De todas formas, el Oscarcito es inimputable y no quedará privado de su libertad.
El joven se muestra muy activo en su perfil de Facebook. Además de mostrar varias fotos donde exhibe armas de fuego, también amenaza indirectamente a varias personas. Este jueves se encargó de despotricar una vez mas: "Qe pija cldo se asen lo qe amenazan y de pué le ases algo y la baten con nombre y apellido ala pija todo (sic)".
El crimen de Kaki
Sosa estaba junto a una amiga en la esquina de Félix Suárez y Virgen de las Nievas, en el límite del barrio Grosso, a pocas cuadras de su domicilio. En las últimas horas del domingo 20 de abril, un joven pasó corriendo por el lugar y le efectuó un disparo en el tórax que le quitó la vida. El joven murió minutos después en el Hospital Central.
Como una triste casualidad del destino, cuatro años antes había sido asesinado Mauricio Miranda (15), un amigo suyo, a cuatro cuadras de ese lugar, en una guerra de banditas barriales de la zona.



