En la tarde de este miércoles se encontraron huesos en El Borbollón y creen que pertenecen al hombre que fue visto por última vez a fines de mayo.

El hallazgo de restos óseos que podría esclarecer la desaparición del sodero Mario Gómez

Por UNO

Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_

Un importante avance en la causa que investiga la desaparición del sodero Mario Alberto Gómez  (53) podría haberse dado en la tarde de este miércoles. Los investigadores encontraron restos óseos que creen que son los del hombre y, en caso que los análisis arrojen resultados positivos, se confirmaría la hipótesis del homicidio.

Los investigadores de la Unidad Investigativa de Delitos Complejos lograron encontrar un testigo que declaró en el expediente que lidera la fiscal especial Claudia Ríos. Esta mujer aportó los lugares donde enterraron el cuerpo del hombre, en la localidad de El Borbollón.

En el mediodía de este miércoles se iba a realizar una delimitación del terreno para que el jueves comenzaran la búsqueda con la ayuda de un perro de la Escuela Canina de Adiestramiento Mendoza (Escam), una ONG que contribuye ad honorem con las autoridades judiciales.

Mientras los investigadores realizaban la delimitación, observaron restos óseos y no dudaron en notificar a la fiscal Ríos, quien se hizo presente en el lugar junto a la doctora Marcela Godoy, del Cuerpo Médico Forense (CMF).

En el lugar encontraron parte de un cráneo, vértebras, costillas, una tibia y una cabeza de fémur que, a prima facie, son humanos. Estos huesos se encontraban quemados junto a parte de un teléfono celular y prendas de ropa. En tanto que a 20 metros hallaron otra parte de un cráneo en mejor estado.

Todos estos restos humanos serán remitidos al CMF que realizará estudios de laboratorio para saber, en primera instancia, si se puede extraer material genético. Fuentes ligadas al caso adelantaron que será difícil en el caso de los huesos calcinados.

En caso de poder utilizar material, en especial del pedazo de cráneo que no estuvo sometido al fuego, se realizará un análisis de ADN para determinar si se pertenecen al sodero que fue visto  por última vez a fines de mayo pasado.

El perro del Escamen llegó al lugar cerca de las 17 para rastrear si se producen nuevos hallazgos en la zona. Se prevé que los investigadores realicen también una nueva inspección este jueves en la mañana.

Cambio de situación

En el caso de que todo avance y se las comparaciones de laboratorio arrojen resultados positivos, se complicará la situación de los tres acusados que tiene el expediente. Se trata de Yamila Monarde (23), Fabián Monarde (46) y Juan Carlos López (45), quienes actualmente se encuentran imputados y encarcelados por secuestro coactivo.

Si se confirma que los pesquisas están ante el cadáver de Mario Gómez, la calificación cambiará a homicidio, según adelantaron fuentes judiciales.

La hipótesis que sostienen los detectives judiciales es que el sodero tenía una amistad con Fabián Monarde y había comenzado una relación amorosa con su hija, Yamila. Esto generó enojo en su amigo.

Las escuchas telefónicas fueron más que evidentes y arrojaron datos certeros que también vincularon a López, un amigo de la familia.

El inicio

El 28 de mayo pasado, el sodero Mario Gómez fue visto por última vez cuando salió en su camioneta Ford F100 para llevar a sus hijas al colegio y no regresó a dormir en su casa ubicada en el barrio Jarillal. Días después, sus familiares realizaron la denuncia por averiguación de paradero.