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martes 13 de marzo de 2018

El crimen de Concepción se desató por la venta de su casa

La mujer chilena que fue asesinada por su esposo había decidido separarse y vender la propiedad en la que vivían. Ese bien fue adquirido por ella antes de casarse, por lo que el acusado recibiría poco dinero.

Un fin de semana intenso tuvieron los investigadores abocados a esclarecer el crimen de la chilena Concepción Arregui (59), por el cual está detenido su marido, Roberto Audano (70). Este hombre declaró formalmente, ratificó su autoría en el hecho y marcó el lugar donde la arrojó. Sin embargo, no se ha podido dar con el cadáver a pesar de la intensa búsqueda. Las diferencias económicas por la venta de una casa sería el móvil del homicidio.

Asistido por una defensora oficial, el acusado volvió a confesar que mató a su pareja a balazos, pero esta vez sus dichos quedaron plasmados en el expediente judicial. Esto se concretó el sábado, aunque ya en la noche del martes pasado había dicho lo mismo cuando fue detenido.

En la declaración formal que hizo recientemente no aceptó preguntas, pero llevó adelante un relato detallado de cómo asesinó a la víctima y de qué manera se deshizo del cuerpo. Explicó que para ultimarla usó armas de fuego –se secuestraron dos pistolas y dos carabinas en su casa–, aunque no dijo con cuál disparó. Luego agregó que utilizó dos cámaras de ruedas de camiones para trasladar el cuerpo por el dique Potrerillos, hasta que lo sumergió atado a un balde con piedras para que llegara lo más profundo posible.

En cuanto a estos elementos, los pesquisas han podido encontrar las cámaras, un guante y una zapatilla.

Audano aseguró que actuó sólo –los investigadores no descartan la participación de más personas– y se ofreció a señalar el lugar donde tiró a la víctima. La fiscalía aceptó esto y el domingo lo trasladaron hasta el dique Potrerillos.

El imputado indicó una zona del espejo de agua que era la misma en la que se habían realizado los rastrillajes. Luego de esto lo llevaron de nuevo a la Penitenciaría y los buzos retomaron la búsqueda, pero otra vez con resultados negativos a pesar de que se trabajó durante 12 horas en esa jornada. Cuentan que debajo del agua hay mucho barro líquido que obstruye notoriamente la visibilidad y dificulta el hallazgo.

Hoy los investigadores tendrán una reunión para definir de qué manera siguen la búsqueda. Recibirán el informe de un agrimensor sobre las características del lugar y analizan la utilización de perros que buscan en el agua.

El detonante
Si bien el acusado en su declaración no ha dicho por qué asesinó a Concepción, los pesquisas tiene una hipótesis bastante firme. Ayer en conferencia de prensa el fiscal adjunto de la Procuración, Gonzalo Nazar, señaló que el móvil sería por temas económicos.

Si bien Nazar no se explayó sobre esto, ha trascendido que desde que empezaron los problemas de pareja entre Audano y Arregui, la mujer había decidido vender la vivienda en la que residían, en Las Compuertas, Luján. Esta casa había sido comprada por ella cuando llegó a Mendoza y antes de casarse, por lo que el dinero de la transacción sería casi en su totalidad para la mujer, y al hombre sólo le quedaría un porcentaje por las refacciones que le habían hecho.

Al parecer, esto lo tenía muy mal al sospechoso –dedicó su vida a ser comerciante–, porque lo dejaría sin casa y en una mala situación económica. Esto, más otros problemas vinculados con el divorcio que ya habían pactado, lo habrían llevado a planificar el crimen.

Más pruebas
Además de su autoincriminación contundente, a Audano lo complicó que en los días en los que Concepción era buscada, su celular fue localizado por la zona de Potrerillos. Cuando lo fueron a detener encontraron sangre en su camioneta, que posteriormente comprobaron que era de la víctima mediante un cotejo de ADN que hicieron con un cepillo de dientes secuestrado, al que le pudieron rescatar material genético.

En este contexto, el hombre fue imputado por el fiscal Gustavo Pirrello por homicidio agravado por el vínculo y alojado en la cárcel. Si bien puede pedir el beneficio del arresto domiciliario por su edad, su abogada aún no lo ha solicitado. La fiscalía sostiene que debe estar en el penal. Concepción había desaparecido el 5 de febrero último.
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