Kevin Bazán fue ultimado en un confuso hecho mientras estaba dentro de una obra en construcción. Hasta el momento se maneja la hipótesis de que el joven, junto con otros individuos, estaban allí para cometer un robo.

El adolescente de 15 años que fue asesinado era hijo de suboficial retirado

Por UNO

Por Enrique [email protected]

Un adolescente de 15 años murió ayer a la madrugada por un balazo en la espalda. Fue hallado todavía con vida en el patio de una casa ubicada en el centro de Palmira. La hipótesis más firme es que el menor estaba cometiendo un robo en una obra en construcción y fue herido por algún vecino. Hallaron más huellas de sangre y creen que hay otro menor herido, que todavía no buscó atención médica.

Eran las 2 del martes. Se escucharon corridas por los techos y cuatro detonaciones. Gonzalo Ricardo Araya se asomó por la ventana de su casa, ubicada en Belgrano al 100 y que está a escasos 150 metros de la Comisaría 28, y miró hacia el patio. Allí había alguien tenido en el suelo, boca arriba. Araya llamó al 911 para dar la alerta.

“Todo se llenó de policías y de curiosos, como si fuera pleno día”, contó ayer una vecina. También llegó una ambulancia, que primero trasladó al joven que estaba malherido. Lo llevaron hasta el centro de salud e inmediatamente después hasta la guardia del hospital Perrupato. Allí el médico Guillermo Gallardo solo pudo certificar la muerte del paciente.

La víctimaEl fallecido fue identificado como Kevin Bazán Pacheco, un joven de 15 años que era hijo de un suboficial retirado de la Policía de Mendoza y que murió por un balazo en la espalda, cerca del omóplato derecho.

Luego se pudo determinar que el menor muerto, junto a al menos otros dos jóvenes que todavía no han sido identificados, habían ingresado a una casa que está en plena remodelación y que está ubicada sobre la calle San Martín y cuyos fondos dan sobre uno de los laterales del patio en donde cayó Bazán.

Esta casa en obra es propiedad de Alberto Alejandro Melero (39), miembro de una conocida familia de Palmira dedicada a la venta de automotores y cuyo hermano mayor, Sergio, fue hasta hace poco tiempo presidente del Atlético Palmira.

Melero, que no está residiendo momentáneamente en ese lugar pero que tiene allí gran parte del mobiliario y de otros bienes, le indicó luego a la policía que observó cómo unos jóvenes escapaban de su propiedad, antes de que se produjeran los disparos.

Intentó escaparPersonal de la Policía Científica logró reconstruir en gran parte la secuencia de lo ocurrido. El joven Kevin Bazán habría estado en la obra en construcción y allí habría recibido el disparo en la espalda. Ya herido logró trepar una medianera y arrojarse al patio del vecino Araya. Allí trató de trepar otra medianera, mucho más baja que la anterior, pero las fuerzas lo abandonaron y cayó boca arriba, ya moribundo.

Además se encontraron huellas en los techos que indicaron la fuga de quienes acompañaban al joven muerto y también se habrían detectado manchas de sangre que indicarían que al menos otro de los intrusos resultó herido.

También se encontró en la calle una cápsula servida calibre 22.

La causa, que está en manos de la fiscal María Florencia Díaz Peralta, que ya cuenta con la declaración de varios testigos y del empresario Alberto Melero, mientras se intentaba identificar a las otras personas que acompañaban a Bazán.

Desde la jefatura de la Distrital 3ª se confirmó que el joven fallecido había ingresado el jueves pasado a la Comisaría 28, por considerárselo sospechoso de algún delito contra la propiedad. También se confirmó que Melero ya había sufrido robos en su propiedad similares a los que supuestamente se estaban tratando de cometer en la madrugada de ayer.