Policiales Jueves, 23 de agosto de 2018

Dos testigos directos complicaron a Julieta Silva en el juicio

Dos muchachos que vieron la secuencia relataron que el cuidacoches, el otro que presenció el hecho, le hizo señas a la acusada antes de que arrollara a Genaro Fortunato.

Seis testigos pasaron frente al tribunal que juzga a Julieta Silva (30) por el homicidio de su novio Genaro Fortunato (25), en San Rafael. Hubo dos testimonios claves el miércoles, de jóvenes que presenciaron el hecho y que complicaron a la imputada.

Es que el trapito no fue el único que presenció toda la secuencia, sino que dos hombres que habían salido del bar en el mismo momento que la pareja tenían algunos detalles para aportar.

Se trata de Héctor Ontiveros y Matías Vivaldo, oriundos de Monte Comán, que aquella madrugada del 9 de septiembre llegaron al local nocturno Mona en compañía de otro muchacho. Este último no pudo ver nada ya que se encontraba al mando de su vehículo.

Ontiveros dijo que desde arriba del auto vio que había una persona en el asfalto, que Silva hacía la maniobra en "u" y que antes de arrollar al rugbier el cuidacoches le hacía señas para que detuviera la marcha.

Luego fue el turno de Vivaldo, quien hizo una descripción similar a la de su amigo, pero sin detallar la conducta del trapito. Sin embargo, en su declaración en la instrucción manifestó que este chico movió sus brazos frente a Julieta antes de que lo arrollara, intentando que ella parara. El fiscal Fernando Guzzo le leyó esa parte del expediente, y el testigo aseguró que fue así, pero no lo recordaba.

Estos jóvenes expresaron que el hombre que cuidaba autos intentó frenar a la acusada antes de que pisara a Genaro, aunque cuando a él le tocó declarar no fue tan claro sobre esto, y puso énfasis en que buscó que ella se detuviera una vez que ya le había pasado por arriba. De todas maneras, la versión de estos últimos testigos parecen no favorecer a Silva.

Las testimoniales continuaron con Daniela Domínguez y Sebastián Zúñiga, que aquella noche estuvieron con la pareja en el bar. Señalaron que a Genaro se lo vio nervioso y alterado por la discusión con los hermanos Maure en el interior del lugar.

También atestiguó Verónica Bertero, amiga de Silva, y por último Virginia Ballarini, entrenadora de hockey sobre césped de la imputada. Esta mujer detalló que Julieta practicaba un par de veces por semana en horario nocturno y que no utilizaba anteojos cuando lo hacía. Los testigos coincidieron en que los lentes -tiene astigmatismo- no los usaba de forma permanente para manejar.

El lunes serían los alegatos.

-Aceptadas. La fiscalía pidió incorporar imágenes de Google Maps para saber la distancia que recorrió Silva con su auto cuando arrolló a Genaro. También pidió características técnicas del rodado. La defensa no se opuso.

-Rechazadas. Los defensores no estuvieron de acuerdo en agregar al expediente las medidas de una cancha de hockey sobre césped, deporte que practica la acusada. Los abogados explicaron que esto no es parte del proceso que se está investigando.

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