Son cuatro los imputados por lesiones graves. Uno es un adolescente de 16 años. En tanto Gonzalo Rey sigue internado y su condición es delicada. El brutal incidente ocurrió en Alvear.

Detuvieron a los agresores que le desfiguraron el rostro a un menor

En las últimas horas la policía alvearense detuvo a los cuatro agresores que le desfiguraron el rostro con palos y fierros a Gonzalo Rey (16) el domingo pasado durante un altercado.

Un adolescente de 16 años fue trasladado a la Comisaría del menor en San Rafael y otros tres jóvenes entre 18 y 20 años permanecen alojados en los calabozos de la Comisaría 14 de Alvear.

El personal de la Comisaría realizó el miércoles cuatro allanamientos en el barrio El Caldén y Docente, detuvo a 3 de los atacantes y secuestró los elementos que se habrían utilizado para agredir al menor.

En tanto durante la mañana del jueves, el cuatro agresor que había escapado hacia La Pampa, decidió entregarse.

Los 4 detenidos fueron imputados por lesiones graves en riña y estás a disposición del cuarto juzgado de Instrucción de General Alvear y según fuentes policiales, admitieron la participación en el grave incidente.

Aparentemente la disputa que concluyó con la violenta golpiza tuvo una previa. Gonzalo, su amigo de 22 años y uno de los matones se conocían y habían mantenido un altercado verbal a la salida de un boliche por viejas rencillas pero la situación en ese momento no pasó a mayores.

Después de ese episodio, el menor y su acompañante caminaron rumbo a la casa y en las inmediaciones del barrio El Caldén volvieron a encontrarse cara a cara aunque la relación de fuerzas cambió rotundamente, el otro sujeto se envalentonó porque contaba con el respaldo de otras tres personas y fue allí cuando tuvo lugar la riña que casi termina con la vida de Gonzalo.

El ensañamiento fue tal, que todos los golpes que recibió el adolescente los dirigieron a la cabeza.

Para dar con los agresores fue vital la declaración de la segunda víctima, que reforzó el sms que envió Gonzalo a su madre en el hospital. El muchacho no puede hablar porque tiene la mandíbula fracturada y utiliza esa vía para comunicarse.