La familia Castedo es famosa en el noroeste argentino por ser una de las mayores bandas narcos del lugar. Este sábado detuvieron a Bacel Delfín Castedo, de 24 años, hijo de Delfín Castedo, uno de los capos máximos de la banda.
Detienen al hijo de un millonario capo narco por usar documentos truchos y descubren que cobró el IFE durante la pandemia
A principios de noviembre los hermanos Delfín y Raúl Castedo, sindicados miembros de una de las mayores organizaciones narcocriminales del norte de Salta, los miembros de una familia de comerciantes de Salvador Mazza y un martillero público fueron juzgados por lavado de activos y asociación ilícita. Todos están imputados de integrar una asociación ilícita y realizar maniobras de lavado de activos de origen delictivo.
Ahora uno de los herederos del clan fue encontrado en un control de la Ruta 34 camino a la zona de Aguaray tras partir de Salvador Mazza, donde tiene un domicilio registrado. Allí, lo encontraron a bordo de la Toyota Hilux que conducía. Según información del caso a la que accedió Infobae, el vehículo fue requisado por supuestas irregularidades en su tanque de combustible.
La alerta es obvia en la zona: los vehículos frecuentemente son modificados para cargar cocaína dentro de sus estructuras. El tanque no tenía ningún problema, pero los papeles de Bacel estaban ciertamente flojos. Tenía un pedido de captura nacional e internacional pendiente por una causa de 2019 por el delito de falsificación de documento público.
Relevos en otros registros personales también indicaron otro dato llamativo. El joven -sin empleo en blanco registrado- recibió el Ingreso Familiar de Emergencia durante la pandemia, al menos con un pago registrado en enero de este año, un hecho insólito de cara a su pedido de captura, la fortuna atribuida a su padre y la causa en su contra. El expediente tiene fecha de 2019, según reveló Infobae.
La fiscalía señaló a Delfín Castedo padre como “jefe” de una asociación ilícita, de carácter estable, con soporte estructural, división de roles y con capacidad para articular acciones destinadas a sostener el desarrollo de la actividad delictiva en el tiempo.
El MPF indicó que estas operaciones se sucedieron en las provincias de Salta y Buenos Aires, desde el 26 de noviembre de 1999 y tuvieron por finalidad la comisión de hechos de tráfico ilícito de estupefacientes y la conversión, transferencia, administración y venta de bienes provenientes de ese tráfico, con el objeto de que aquellos adquirieran la apariencia de origen lícito.
Además, se estableció que la asociación criminal también se dedicó a la perpetración de los delitos de amenazas, homicidio, tenencia de armas, cohecho, infracción a la ley de fronteras y falsificación y uso de documentos apócrifos.



